Hemen zaude: Hasiera Hemeroteka Una multitud arropa en Vitoria a 3.000 dantzaris de toda Euskal Herria

Dokumentuaren akzioak

Una multitud arropa en Vitoria a 3.000 dantzaris de toda Euskal Herria

La cita folklórica reunió a 70 grupos en Santa Lucía. Un mercado de artesanía vasca y juegos infantiles completaron un exitoso Dantzari Eguna

Egilea
Itsaso Estarrona
Komunikabidea
Noticias de Álava
Tokia
Vitoria
Mota
Albistea
Data
2007/10/01

Los habituales encuentros deportivos fueron sustituidos por un embrujo de ritmo que cautivó también a aquéllos que se acercaron con sed de goles: "No me lo esperaba, es la primera vez que veo las danzas vascas así, en directo", confesaba Antonio Herrán, veterano vecino de Santa Lucía. Mientras políticos y tertulianos se centraban en sus habituales disquisiciones con motivo del Alderdi Eguna celebrado en Foronda, jóvenes vascos de toda Euskal Herria bailaron sobre un mismo césped danzas propias de cada territorio, tras saludar a los asistentes ofreciendo en conjunto el Agintarienak.

Los grupos alaveses calentaron el campo con el Mendiko, tras el que ofrecieron el Uruñuela -baile que toma nombre del gran músico y maestro de danza vitoriano-. Tomaron el relevo los jóvenes de Baja Navarra, que hechizaron a los asistentes con el Sorginak. Les siguieron los vizcaínos, que mostraron sus destrezas con el arco, mientras que los gipuzkoanos deleitaron al público con la Jorrai Dantza y los labortanos pusieron en escena las makilas. Navarros y zuberotarras ofrecieron el colofón de la mañana folklórica. "Está siendo una maravilla. Además, es una satisfacción que se haga aquí, en el barrio. Normalmente todo es en el centro", expresaba Maika Alonso.

No sólo los bailes atrajeron la atención de los reunidos: el contraste de los vistosos trajes sedujo a los vitorianos desde primera hora. Para quien tuviera envidia de quienes vestían los llamativos atuendos, los artesanos reunidos en el parque de Judimendi exhibían trajes que nada tenían que ver con los habituales puntos blancos que desfilan por las calles gasteiztarras. Flores y colores estridentes forman parte de la variada vestimenta tradicional vasca mostrada. Albokas y cestas completaron un mercado poco habitual incluso en citas festivas.

Para los txikis, que no reprimían sus reflejos rítmicos, el día fue completo, ya que pudieron demostrar su inagotable energía en los talleres infantiles y castillos hinchables.

A las 17.00 horas, una romería invitó a bailar a todos los presentes, que se animaron a moverse, cada uno a su particular manera. La cita no dejó impasible a nadie.

Un reverente saludo dio inicio a un Dantzari Eguna que arrebató las gradas del campo de fútbol de los Astrónomos.Fotos: José Ramón Gómez

Dokumentuaren akzioak