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Una 'Giselle' de altura

ballet de la escuela de Almudena Lobón

Komunikabidea
Diario de Noticias
Mota
Albistea
Data
2009/06/24

El ballet fantástico de los libretistas Saint-Georges y Gautier ha estado alojado, en esta ocasión, en una puesta en escena clásica, con decorados tradicionales, un vestuario espectacular muy bien conjuntado, y una iluminación logradísima que ha ahuyentado toda sensación de localismo rancio, y ha propiciado una sensación de cercanía y cotidianidad en la fiesta popular del primer acto; y una misteriosa penumbra en el segundo, que, sin embargo transmitía una gran nitidez para que sobresalieran las Wilis y los protagonistas. El acierto de elegir una muy buena grabación sinfónica y no una de foso, para la música, completó el perfecto arropamiento a los bailarines.

Al abrirse el telón, ya me gustó la actitud actoral de los intérpretes. Hay mucha pantomima y, como en los recitativos de ópera, se corre el riesgo de no llegar o pasarse en la expresión. Aquí todo estuvo en su sitio, sin exagerar los movimientos. Con detalles muy bellos, por ejemplo la complicidad entre Giselle y el príncipe y la cercanía al sonar el tema de ella. Presentado el argumento de forma clara, el desarrollo de las danzas populares y festivas fue otra piedra de toque bien resuelta. En algunos momentos había más de sesenta personas en el escenario y, sin embargo, nunca hubo sensación de agobio. La disciplina se impuso y la soltura en los bailes transmitió de verdad al público ese ambiente festivo. Bien organizadas las ruedas en grupos, las entradas y salidas, destacaron los solistas y demisolistas con espléndidas realizaciones de las verdaderas arias de concierto de Remón, Martínez, Segura y Lesaca. Cada uno de ellos adecuando la estética de sus respectivos cuerpos al estilo de bailar. Muy aplaudidos por el público. Es una idea estupenda y muy pedagógica -y desde luego trabajosa- hacer partícipes, también, a los más pequeños en la fiesta y en el cuento. Ellos no pueden bailar como los mayores, pero, tal como se hizo, no entorpecen la narración, y se mueven como se moverían los críos en un ambiente rural. El cuerpo de baile de las Wilis fue otro plato fuerte, crearon la atmósfera fantástica, el marco ideal para la ensoñación, y resolvieron con decisión el paso de la fuga entrecruzada. Eso después de varios cruces de escenario en puntas. Garazi Ortiz hizo una Mirtha con autoridad y muy bien bailada, siempre por encima del personaje en facultades. David Mejías, que esta vez baila poco, fue muy convincente en su rol de Hilarión. Iñaki Cobos, como el duque Albretch, fue una revelación. Dio altura al ballet y, con su envergadura, hizo que las elevaciones de la bailarina lucieran el doble. Captó un fraseo lento y cuidado para toda su intervención. Un vuelo ingrávido y tenido para su partenaire. Una verticalidad infinita para los momentos álgidos. Era arriesgado compaginar las bajadas con la música, y, sin embargo, las medidas fueron milimétricas, exactas. A eso añade una elegancia innata y una presencia escénica de las que llenan el escenario. La diagonal caminando hacia la tumba, manteniendo un tempo casi majestuoso, denota una gran madurez. En sus brazos Denise Feuntealba fue una verdadera diva -de primera estrella-. Ya me he referido a ella en otras ocasiones. Aquí me gustó el cambio del primer acto -virtuoso, desenfadado, casi exhibicionista del personaje- con el segundo: un dramatismo sobrio y comedido. Son dos personalidades totalmente distintas que la bailarina asumió, con una interiorización de la danza en el final, llena de espiritualidad. Almudena. Muchas gracias por todo.

Intérpretes: Ballet de la Escuela Profesional de Danza Almudena Lobón. Programa: Demostraciones de danza clásica y moderna. 'Giselle': Ballet en dos actos con música de Adolphe Adam y coreografía de Almudena Lobón según Corelli y Perrot. Con Denise Fueltealba, Iñaki Cobos, David Mejías, Garazi Ortiz, Amaia Remón, Marcelo Martínez, Egoitz Segura y Juan Carlos Lesaca, al frente de un extenso reparto. Producción: Duillo Abbodi. Iluminación: Rafa Larumbe. Vestuario: M. José Mora. Programación: Escuela de A. Lobón.Lugar y fecha: Auditorio Baluarte. 21 de junio de 2009.

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