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Tutús y punteras

Egilea
Ricardo Diez
Komunikabidea
El Correo
Tokia
Eibar
Mota
Albistea
Data
2009/06/13
El Teatro Coliseo acoge hoy, a partir de las 20.30 horas, el festival de fin de curso del Ballet Eibarrés, en el que participarán un total de 41 chicas de entre 5 y 18 años. Hace más de 50 años que la eibarresa Juanita Unzueta fundó la primera escuela de ballet en Eibar, y ya hace tiempo que, la que fuera su alumna Pili Alonso, le ha tomado el relevo y se ha hecho cargo de las clases. Alonso asegura que el festival se basa en el ballet clásico, que es lo que se imparte en la escuela, pero también habrá sitio para otro tipo de bailes «no tan clásicos y con diferentes tipos de música».
La profesora asegura que las chicas saldrán al escenario con sus punteras y sus tutús «con muchas ganas y mucha ilusión». «Se podrán ver un total de 12 coreografías, la mitad de ellas del grupo de las mayores», explica. «A pesar de ser un espectáculo de ballet clásico, para mí este año ha quedado bastante informal. Generalmente suelo intentar incluir más clásico y menos de otros estilos, pero este año ha quedado bastante variado. Incluso metemos músicas de Queen y de Metallica».
Una intervención quirúrgica hizo que Pili estuviera este curso algunos meses de baja, por lo que el tiempo de preparación del espectáculo ha sido menor. «Yo ya lo tenía descartado que este curso pudiéramos hacer el festival, pero fueron los padres y madres de las niñas los que me animaron a prepararlo». La profesora explica que el objetivo principal de este tipo de espectáculos de fin de curso es «que los padres vean lo que las chicas han progresado en la academia durante todo el año, pero esto este año quizás se perciba menos porque el curso ha sido más corto».
Mucha competencia
Además del empuje de los familiares, Pili Alonso, ha contado con sus propias alumnas como aliadas. «Se han involucrado un montón. Muchas de ellas están estudiando y han sacado horas de donde no tenían para preparar el festival», señala.
Pili Alonso lleva desde 1979 dando clases en el ballet eibarrés, y afirma que, hoy en día, se siguen apuntando muchas chicas. «Actualmente tengo 41 chicas, y es una cifra que se ha mantenido prácticamente igual durante los últimos años», señala la profesora. Y eso que hoy en día, al ballet clásico le ha salido mucha competencia con las nuevas tendencias en el baile. «Hubo años en los que lo único que había en Eibar era el ballet. En la actualidad, sin embargo, los chavales pueden elegir entre una oferta muy variada: hay clases de todo tipo de baile, diferentes disciplinas deportivas, etc. Personalmente, pienso que esta variada oferta es enriquecedora, y los chavales pueden elegir mejor lo que les gusta». En el caso del ballet eibarrés, Alonso se conforma con tener alrededor de 40 alumnas, entre otras cosas, «porque la escuela, por su tamaño, no da más de sí».
La profesora señala que, lo más normal, es que se den relevos generacionales. «Muchas veces las madres traen a sus hijas al ballet porque ellas también fueron alumnas de la escuela y les gusta. La conclusión que saco es que la mayoría de las que han pasado por el ballet eibarrés se han quedado con un buen recuerdo».
Tutús y punteras
Actuación de uno de los grupos de alumnas del Ballet Eibarrés. / E. C.

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