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Tributo de espadas a La Antigua

Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
Zumarraga
Mota
Albistea
Data
2010/07/03
El pueblo de Zumarraga volvió a rendir tributo a la virgen de Antigua por Santa Isabel. Lo hizo encabezado por los dantzaris de Irrintzi, que interpretaron la ancestral ezpata dantza a los pies de la 'amatxo'. A sus espaldas, cientos de personas abarrotaron la ermita que, un año más, se quedó pequeña.
Eneko Galdos, Eneko Esteibar, Iker Rodríguez y Joanes Jaka fueron los 'capitanes' encargados de bailar las espadas. Les acompañaron 'en la cuerda', Aitor Zabaleta, Xabi Molina, Erik Molina, Mikel Antia, Iñigo Garralda, Mikel Aranburu, Imanol Urteaga y Xabi Garziandia.
Si los dantzaris fueron los protagonistas, los txistularis, vestidos para la ocasión en blanco y rojo, desempeñaron otro de los papeles importantes de la jornada.
Antzinako Ama Txistulari Taldea estuvo representado por María Jesús Arratibel, Mikel Guridi, Xabier Soraluze, Maialen Zubizarreta, Ainhoa Zumarraga, Mikel González, Gorka Janeiro, Endika Alzelai y Unai Izagirre.
Dantzaris y txistularis abrieron la comitiva que, junto a autoridades y vecindario, partió de la plaza de Euskadi a las nueve y media de la mañana camino a La Antigua.
El protocolo les llevó en primer lugar a Ntra. Sra. de la Asunción, donde se sumaron los cabildos parroquiales. Posteriormente, todos se dirigieron a Eitza.
El barrio les recibió engalanado para la ocasión. Piso de hierba y sábanas blancas con flores prendidas, en los balcones. Tampoco faltó el clásico tentempié que a base de vino dulce y pastas comparte la comitiva en los soportales de la ermita de San Gregorio.
Tras superar el barrio, el protocolo desapareció.
El calor y la cuesta hacia la ermita quedó patente en más de uno.
Al llegar a Antigua las autoridades se dirigieron a la campa posterior de la ermita donde les esperaba el almuerzo. Los vecinos que subieron en la comitiva entraron a la ermita para garantizarse un sitio desde el que disfrutar de la ezpata dantza. Media hora antes de su inicio el templo estaba repleto.
Tras el baile de espadas en el interior de la ermita llegó la procesión y la misa, que fue concelebrada por una decena de sacerdores. El aurresku de honor en el exterior de la ermita fue seguido por numeroso público. Según avanzaba la mañana las campas de Antigua se iban llenando de gente. Cabe señalar que a las doce y media del mediodía la cola para coger el autobús llegaba a Leku-Ona.
La polémica en torno al centro de interpretación de La Antigua también ocupó su espacio en Santa Isabel. Los pañuelos verdes repartidos por la plataforma Antiguarekin asomaron desde primera hora en la comitiva y se multiplicaron a lo largo de la jornada. En el aurresku de honor la mayoría de las chicas sacadas a bailar lo portaban.
Miles de personas disfrutaron de la comida en las campas y bailaron en la romería. La bajada, la kaleko ezpata danza cerraron los actos oficiales del 2 de julio. Pero, la noche fue larga.
Tributo de espadas a La Antigua

El aurresku de honor congregó a numeroso público en la campa anterior a la ermita de La Antigua. :: ARESTI

Tributo de espadas a La Antigua

La comitiva a su paso por la engalanada Eitza. :: ARESTI

Tributo de espadas a La Antigua

Eneko Galdos en plena ezpata dantza. :: ARESTI

Tributo de espadas a La Antigua

Joanes Jaka baila ante las chicas. :: ARESTI

 

 

 

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