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Se doblan, pero no se rompen

El grupo Iron Skulls obtuvo el primer puesto del campeonato. Casi un centenar de bailarines se dieron cita en la cuarta edición del Irun Break

Egilea
Joana Ochoteco
Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
Irun
Mota
Albistea
Data
2009/12/07
Durante algo más de tres horas, los centenares de personas que abarrotaron ayer el Centro Cultural Amaia disfrutaron de todo un espectáculo de baile y acrobacias. En ediciones anteriores, los auditorios del Conservatorio y de Ficoba se quedaron pequeños para acoger la masiva afluencia de espectadores. En esta ocasión hubo sitio para todos, pero tampoco sobró espacio. Una vez más, el Irun Break fue todo un éxito de público.
Actuaciones del jurado
Además de los casi cien bailarines que participaban en el campeonato, el público también pudo disfrutar de las actuaciones de un jurado de excepción. El mismo estaba compuesto por Alien Ness, uno de los BBoy «más conocidos del mundo», que llegaba desde Estados Unidos; BBoy Buggz, de Londres, y finalmente BBoy Fase y BBoy MaxOne, de Zaragoza y Barcelona respectivamente.
Los cuatro miembros del jurado, que no lo tuvieron nada fácil a la hora de tomar su decisión, demostraron en la práctica sus conocimientos sobre el break: al inicio del campeonato y justo antes de la fase final, deleitaron al público con todo un espectáculo de giros y piruetas imposibles. Y por si esto no fuera suficiente, la tarde estuvo amenizada por las actuaciones de Invert (subcampeón de España de Batalla de Gallos en el Campeonato Red Bull), el grupo de reggae y hip-hop Sangre de Mono y Dj Aritz Sound System.
Pero los auténticos protagonistas del evento fueron los casi cien bailarines de break dance que, divididos en diez equipos, hicieron gala de una coordinación, elasticidad y ritmo asombrosos. Acrobacias como colocar una pierna detrás de la cabeza en mitad de un paso de baile o saltar haciendo el pino sobre una mano arrancaron ovaciones y aplausos del público, que no en todos los casos coincidió con el criterio del jurado. Sin embargo, tal y como señaló uno de sus miembros, «el break dance es ante todo un baile, no se trata de hacer el mayor número de piruetas y saltos mortales».
Entre burlas y deportividad
En cada una de las actuaciones, dos de los grupos salían a escena. Por turnos, y al ritmo de la música, un bailarín de cada equipo se lanzaba bajo los focos jaleado por sus compañeros y ante los gestos sarcásticos del equipo rival. Sin embargo, una vez cesaba la música las burlas daban paso a los abrazos y muestras de compañerismo. Y es que en el break dance, los ademanes de mofa al contrario son una parte más del juego.
No obstante, a la hora de la verdad todos los participantes hicieron gala de una deportividad admirable, y aplaudieron al grupo vencedor del campeonato, Iron Skulls. El segundo puesto fue para Breaking Deaf, compuesto por bailarines de Gasteiz, Pamplona y Logroño. Break da Bomb, de Pamplona y Vitoria, obtuvo el tercer puesto; y el cuarto premio se quedó en Gipuzkoa: fue para los bailarines de Irun y Eibar que forman Breaking souls.
Además de los premios por equipos, también se eligió a los dos mejores Bboys del campeonato. Freak, de Valladolid, obtuvo el primer puesto en la clasificación individual, mientras que Tino, de Gasteiz, fue el subcampeón.
Se doblan, pero no se rompen

Los componentes del grupo de Valladolid Iron Skulls posan tras obtener el primer puesto del campeonato.

Se doblan, pero no se rompen

Los cerca de cien participantes ofrecieron todo un espectáculo ayer en el Amaia.
 I. ARIZMENDI

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