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Santesteban bailó a casi 30 grados

Egilea
Pilar Fdez Larrea
Komunikabidea
Diario de Navarra
Tokia
Santesteban
Mota
Albistea
Data
2010/06/30

Veintinueve de junio, 12:30 horas, plaza de Santesteban, 29 grados de temperatura y un pueblo entregado a su patrón, en el dia grande de sus fiesta. Era la foto fija , el resultado de un vistazo rápido en una jornada con varios protagonistas, además del santo. Uno de ellos, Eduardo Almandoz Mutuberria, abanderado y encargado de bailar la enseña local.

Cuenta Eduardo Almandoz, de 27 años, que aprendió a bailar la bandera al mismo tiempo que a conducir. Y lo explica. Su antecesor, Juan Luis Olaizola, fue su profesor en la autoescuela y un buen día, entre cruce y cruce, le comentó si estaría dispuesto a portar la enseña del pueblo. Al joven doneztebarra, entonces con 19 años, no se le caló el coche. Dijo que sí y comenzó a dar vueltas y más vueltas, a sudar la gota gorda. Debutó hace siete años, tal día como ayer, y está dispuesto a continuar. Él mismo recordó que el saludo se efectúa tres veces al año, todas en menos de un mes. "El día del Corpus, el del Sagrado Corazón y el de San Pedro", apuntaba.

Ayer cumplió la tradición a pleno sol, con la plaza abarrotada. Le tomaron el relevo los dantzaris del Erreka, primero ellas, con distintas piezas, y después se sumaron ellos para interpretar el Trapatan, una danza local recuperada hace unos años. Tomás Sanz inició, como en los últimos años, el popular baile, con el saludo masculino denominado Aunitz urtez.

La banda de txistularis, los propios dantzaris y la comparsa de gigantes y cabezudos acompañaron a la Corporación hasta el ayuntamiento. El alguacil, Patxiku Andueza, colocó la bandera local en el balcón y seguidamente se sirvió un lunch en los porches, un aperitivo peculiar porque alcalde y concejales se colocaron al otro lado del mostrador para servir a sus convecinos.

Allí, el alcalde, Migueltxo San Miguel, remarcó el esfuerzo realizado para prolongar las fiestas hasta el sábado y precisó que no quisieron adelantarlas para no perjudicar a otras localidades del entorno, como Saldias o Arizkun en sus festejos de San Juan. Inicidió también en la austeridad que ya hace unos años imprimieron al programa de fiestas y, reconoció que el ayuntamiento no ha recibido, al menos hasta el momento, ningún donativo, ni un pellizco, del premio de la Primitiva que a mediados de marzo convulsionó el municipio. "No, pero es que todavía no sabemos a quién le tocaron los 17 millones de euros. Aunque, si llega algo, bienvenido será, por ejemplo para invertirlo en el nuevo campo de fútbol que queremos construir", indicó. El edil destacó la presencia de muchos doneztebarras que residen fuera y regresan al pueblo por San Pedro. "Hay varios, también en otras comunidades, yo pensaba que a coincidir en martes la afluencia bajaría, pero no...", comentó. Uno de esos vecinos fue Javier Bereau, misionero natural de Santesteban, lleva años en Costa de Marfil, a donde tenía previsto regresar hoy mismo. Fue uno de los concelebrantes, junto a Pedro Laskurain, párroco de Lesaka, en la eucaristía que presidió el párroco, Mikel Biain. 

Txistularis locales encabezaron 
la comitiva institucional, camino del ayuntamiento. 	P.F.L.Txistularis locales encabezaron la comitiva institucional, camino del ayuntamiento. P.F.L.


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