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Risas y un mundo mágico, receta para acercar a los niños a la música

Egilea
Teresa Flaño
Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
San Sebastián
Mota
Albistea
Data
2003/08/24

Marixe, panpinen baleta es un espectáculo de danza, música y marionetas que se presentará en dos funciones, a las 18.00 y a las 20.00 horas, en la sala de cámara del Kursaal. Ayer todavía quedaban entradas a la venta, a un precio de tres euros. Fausti Aranzabal, director del grupo de baile, explicó que se trata de un espectáculo familar -recomiendan que los niños vayan a verlo a partir de los cinco años para captar el sentio de la obra- donde se fusiona la danza vasca con el teatro de marionetas «con el propósito de cubrir un vacío estético, el público vasco está huérfano de este tipo de montajes».



Marixe, papinen baleta se estrenó en el 2002, «con una producción muy costosa». Se trata de una fábula en tierras imaginarias de tres títeres. Marixe es la divinidad que ayudará a Markox y Ka-ttalin. Por el camino encontrarán osos, pájaros, carneros, caballos..., todo ello dentro de un mundo fantástico donde el color es la clave para dotar a este montaje de un estilo muy personal. «Queremos que el público disfrute y se emocione con esta obra que comienza en una noche de luna llena y concluye con un eclipse solar». Los colores, sonidos, formas y pantomimas «se conforman y combinan para crear esta miniatura de teatro popular como metáfora del laberinto en el que concluyen una galería de personajes clásicos de nuestra propia commedia dell'arte».



La narración se compone de breves historias acompasadas por una cuadrilla de enloquecidos músicos. Los guiñoles, que tienen una importancia fundamental, han sido modelados y silueteados sobre arcilla de forma artesanal.



Kresala siempre ha tenido una especial sensibilidad para la recuperación y actualización de numerosas danzas vascas y las reivindican con un valor cultural que está en continua evolución. En esta ocasión se han incluido bailes del Baztan, Lapurdi, Zuberoa e introducen una danza con zuecos donde estos objetos acaban pareciendo seres animados. Todo ello de la mano de 35 bailarines.



El guionista de esta fábula y también bailarín de Kresala, Ai-tzol Iriondo, resumió el propósito de Marixe, papinen baleta como «un espectáculo distinto para la familia dentro del mundo de la danza vasca»



La versión que se podrá ver el martes está algo reducida respecto a la original, con la que están recorriendo el País Vasco, debido a las dimensiones del escenario de la sala de cámara del Kursaal.



Los más payasos



Pero la diversión comenzará por la mañana. A partir de las 12.30 los payasos Gari, Montxo y Joselontxo actuarán en la terraza del Ayuntamiento con Non dago trukoa. El grupo está integrado por un clown, Garikoitz Muñoz, y dos augustos, Ramón Irizar y José Antonio Malvido.



También a las 12.30 horas, el paseo de la Zurriola será el escenario elegido para que Kiki, Koko y Moko muestre su Anai alai, una serie de sketchs realizados con técnicas circenses en donde el público tiene una importante participación. A esa misma hora Potxin eta Pa-txin actuarán en la plaza del Padre Vinuesa. Malabares, baile y mucha expresión corporal son los métodos utilizados para ganarse a los niños.



Además, a las 19.00 horas el grupo Goloka se trasladará a la Zurriola con su espectáculo de animación de calle Sorginak. Goloka cuenta con veinte años de expe. Sus montajes se caracterizan por su estética propia y la creación artesanal.

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