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Repóquer de ases del mundo del ballet en el Palacio Euskalduna

El Eifman Ballet bailará el 27 de octubre

Egilea
Egoitz Domingo
Komunikabidea
Deia - Noticias de Bizkaia
Tokia
Bilbao
Mota
Albistea
Data
2010/09/10

El encargado de llevar a escena esta obra del escritor ruso Aleksandr Pushkin es Boris Eifman, uno de los coreógrafos más prolíficos de la actualidad. El responsable de Eugene Onegin afirmó "que basar un ballet en Eugene Onegin es un intento de expresar la espiritualidad íntima a través de la danza". Y esa espiritualidad será la que podrán contemplar los espectadores que acudan al Euskalduna.

Para Eifman, Eugene Onegin es "la denominada enciclopedia del estilo de vida ruso". Este ballet esta basado en la novela homónima de Pushkin, un clásico de la literatura rusa. En el texto, Eugene Onegin es un dandy que hereda una mansión en el campo. Allí, a través de Vladimir Lensky conocerá a Olga Larina, que es la prometida de Lensky, y a su hermana Tatiana. Ahí comienza una historia de amores y desamores en la que habrá hasta un duelo ya que en una celebración Onegin coquetea con Olga y Lensky le retará para mantener intacto su honor. La victoria recaerá del lado de Onegin pero por ella tendrá que pagar un precio muy alto. Debe huir.

Años después, instalado en Moscú se reencontrará con Tatiana, que ahora es una mujer casada y muy sofisticada. Al darse cuenta del error cometido tiempo atrás, Onegin intentará conquistar a Tatiana a través de una misiva, pero ésta no tendrá respuesta.

"Pushkin creó un arquetipo increíblemente exacto del carácter de su tiempo, formando una imagen poética del alma rusa: misteriosa, imprevisible e increíblemente sensual", explicaba Eifman quien se cuestionó "¿qué harían los protagonistas de la novela hoy en día?".

En un intento de acercar a la actualidad la obra, que fue publicada por primera vez en 1831, Eifman no duda a la hora de mezclar las músicas y darle un toque más "moderno". En el ballet se intercalan tanto fragmentos clásicos de Tchaikovsky como el rock de Sitkovetsky.

El Eifman Ballet de San Petersburgo tiene una larga trayectoria a sus espaldas. Fundado en 1977 por Boris Eifman que deseaba mayor independencia, a pesar de ser considerado uno de los coreógrafos más creativos del Kirov. Gracias a su trabajo y sus buenos resultados escénicos, dos años después, el ayuntamiento de San Petersburgo le dejó el Centro Coreográfico donde se realizan las mejores creaciones.

Hoy en día, el Eifman Ballet está compuesto por cincuenta bailarines y puede presumir de ser la única compañía rusa que produce dos espectáculos nuevos cada año. Las brillantes propuestas de Eifman le han reportado grandes críticas y que los especialistas del género consideren a su compañía como una de las más importantes del mundo.

Eifaman apuesta por su propio estilo frente a los aficionados a la danza clásica y a la contemporánea. No se deja llevar por la corrientes y modas que imperan en un momento determinado y mantiene clara su idea de lo que es una composición creadora. "Todo reside en la estética, pero la belleza formal del gesto no es un fin en sí. Eso no significa que la cualidad plástica de la coreografía sea menos importante que el hecho de encontrar una cierta intensidad dramática en las situaciones. Cuando creo un movimiento, es por supuesto con la idea de crear una emoción, expresando un sentimiento; y dicha emoción pasa necesariamente por una necesidad estética". Palabra de genio.

Un momento del ensayo general del programa ‘Estrellas del ballet’ que se celebró en el Guggenheim Bilbao.

Un momento del ensayo general del programa ‘Estrellas del ballet’ que se celebró ayer en el Guggenheim Bilbao. (FOTOS: OSKAR MARTÍNEZ)

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