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Rafael Amargo y Argia volverán a llenar de danza y magia las cuevas de Zugarramurdi

Los días 12 y 13 ofrecerán el estreno de «El amor brujo», un encargo de la Quincena, seguido de «Pas de Basque»

Komunikabidea
Gara
Tokia
Donostia
Mota
Albistea
Data
2003/08/06

Con retraso, a causa de un accidente, pero dispuesto y deseoso de hablar sobre su nuevo proyecto llegó ayer a Donostia Rafael Amargo, uno de los protagonistas de la excursión musical de esta 64ª edición de la Quincena Musical que se inauguró ayer. El bailarín y coreógrafo español presentará los días 12 y 13 de agosto en las cuevas de Zugarramurdi su revisión de "El amor brujo", de Manuel de Falla, una versión que está quedando «muy amarga», según explicó a los medios.



Esta primera parte del doble programa de danza que presenta la Quincena en tierras navarras supone el estreno mundial de esta coreografía, ya que se trata de un encargo del certamen donostiarra a Rafael Amargo, quien ha dirigido y coreografiado la obra. El bailarín se mostró muy agradecido a la Quincena «porque han sido los que me han animado a hacer mi primer clásico, sino seguramente yo no estaría haciendo un Falla», dijo, y aunque al principio se sintió «un poco reacio» y no sabía cómo abordar esta obra «hecha ya 30.000 veces y por grandes maestros», no pudo negarse al «reto». Ahora está encantado con el resultado y aseguró que ha quedado «muy bonita, por sencilla, y muy elegante».



La versión que eligió fue "Gitanerías 1915", estrenada en 1915 y «la que menos se ha hecho», explicó Amargo, y el protagonismo total es del personaje de Candela, interpretado aquí por Olga Pericet, quien es primera bailarina de su compañía. En opinión de Amargo, «es una obra hecha para ella. Si Manuel de Falla levantara la cabeza, estaría muy contento con ella», añadió.



Pericet interpretara a Candela en la danza, pero este personaje también canta e interpreta en esta versión de "El amor brujo", y la actuación de la bailarina se complementará con Maite Maya y María Carmona, en el cante, y Sara Campos, en la interpretación. El elenco se completa con Rafael Amargo como el Gitano, María La Coneja como la Gitana Vieja, y un cuerpo de baile formado por diez bailarines. Cuentan con la colaboración especial de los Gemelos Lombard, dos bailarines argentinos que «le van a dar un punto muy diferente» a esta versión, aseguró Amargo.



La otra diferencia la marcará el escenario. Aunque la obra perderá algunos elementos escenográficos por el las características de las cuevas, el bailarín destacó «la carga que tiene con todo lo de los akelarres y con toda esa piedra, y con esa fuerza vamos a bailar», dijo.



En cuanto al peso del escenario, el director de Argia recordó que la Iglesia condenó un año «al bando moro de las fiestas de 'Moros y cristianos'. Llevaron a Logroño a todos los que habían participado el año anterior en el bando de los moros en Zugarramurdi y los mataron», explicó, y como denuncia de «semejante fechoría» los miembros de Argia bailarán en memoria de Joanes de Goiburu, quien interpretó al rey moro.



«Liturgia de difuntos» en homenaje a las victimas de la Inquisicion

A.J.



DONOSTIA



Dentro del marco de la excursión musical, la Quincena ha programado un concierto dedicado a la "Liturgia de difuntos" en la Parroquia de la Asunción de Zugarramurdi la tarde del día 12 de agosto. La Capilla Gregorianista Easo será la encargada de interpretar este programa, bajo la dirección del benedictino Xabier Irastorza.



«Nosotros estábamos preparando la 'Liturgia de difuntos' para un disco, y la Quincena nos pidió que ofreciéramos este concierto en el contexto mitico de Zugarramurdi relacionado con la Inquisición, la brujería, y todo ese ambiente», declaró ayer Santos Sarasola, representante y miembro de la Capilla Gregorianista Easo.



El programa se compone de las composiciones "De defuncto vigilia pro" (maitines), "Missa in exsequiis" (la misa de difuntos), "Ad laudes matutinas" (laudes), "Ad ultimam commendationem" (cantos de despedida) y para terminar el "Dies irae, dies illa".



Sarasola comentó que el "Dies irae" que cierra el concierto es la única pieza del siglo XIII, en el que ya existe la Inquisición, y que por tanto «está ya en la mentalidad de la persecución y la condenación». Sin embargo añadió que la de difuntos es «la liturgia más rica de la música gregoriana» y que la mayoría de las composiciones son de la edad de oro del gregoriano, de los siglos VIII, XIX y X. «Contrariamente a lo que se piensa, los textos de esta misa de difuntos son esperanzadores, hablan del descanso eterno, de la luz eterna», por lo que el concierto será «un homenaje a las víctimas de la Inquisición, desde composiciones anteriores», dijo.

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