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La tradición de los 'quintos' se mantiene en los municipios de Aretxabaleta y Eskoriatza

Hoy saldrán por los caseríos y mañana por el casco urbano

Egilea
Joxebi Ramos
Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
Eskoriatza
Mota
Albistea
Data
2007/02/04

Una costumbre arraigada

Hemos querido recoger la historia de los 'quintos' de Eskoriatza, que se parece en mucho a la atxabaltarra. La fiesta de Santa Águeda presenta un gran arraigo en la villa de Eskoriatza, y se celebra desde antaño al igual que en muchas otras partes del País Vasco. La festividad de Santa Agueda ocupa en el calendario la hoja que corresponde al 5 de febrero, si bien comienza la fiesta ya de víspera.

Los 'quintos' son quienes protagonizan la fiesta de Santa Águeda, más conocidos por 'Santa Ageda mutilak' (mozos de Santa Águeda). La costumbre de los quintos hunde sus raíces en el siglo XVII y representa la obligatoriedad de realizar instrucción al servicio del ejército español para todos los chicos que cumplían 18 años. Esta obligatoriedad se ha mantenido hasta el año 2001.

Para la selección se hacía un sorteo, de manera que uno de cada cinco mozos válidos para el servicio de armas era incorporado a filas, de ahí viene el nombre de 'quinto'. Este sistema de quintos se instauró en 1876, con la pérdida de los fueros. Desde esa fecha, los chicos vascos también han tenido que prestar el servicio militar de forma obligatoria. Mediante sorteo, los quintos recibían uno u otro destino militar.

Los quintos, es decir, los jóvenes que entraban en el sorteo, centraron la atención de la fiesta de Santa Águeda, debido a que les esperaba un año un tanto difícil. En 2001 se aprobó la suspensión de la obligatoriedad de prestar el servicio militar; sin embargo, los jóvenes, con ánimo de mantener viva la tradición y no desperdiciar la ocasión para la fiesta, han mantenido esta costumbre y por ello la fiesta de Santa Águeda cuenta con un respaldo notable en Eskoriatza.

La fiesta estalla el día 4 de febrero, víspera de Santa Águeda. Los mozos que cumplen los dieciocho en ese año visitan los caseríos ataviados con pantalones de mahón, faja y txapela de color negro, jersey oscuro y pañuelo de colores al cuello.

Los caseríos de todas las anteiglesias reciben a los jóvenes, cantadores de coplas; éstos recogen los alimentos que se les ofrecen (chorizo, huevos, queso, o dinero...) a fin de preparar una suculenta merienda. Cuando la cuadrilla de jóvenes llega a la anteiglesia, se disparan cohetes y así se hace saber que los quintos han arribado.

El día de Santa Águeda, día 5 de febrero, lo celebran en el municipio y mudan su vestimenta para la ocasión: pantalón y camisa blanca, alpargatas con cintas rojas, faja y txapela de color rojo. Al cuello, un pañuelo grande de colores. El quinto mayor en edad y el más joven lucen la txapela y la faja de color negro. De este modo, van de casa en casa cantando coplas y pidiendo, acompañados de la trikitixa y el acordeón. Además, llegan a las fábricas y tiendas a pedir, incluso a las escuelas, donde reparten caramelos a los niños.

El baile

Los quintos bailan en la plaza del pueblo en dos ocasiones. La primera, el día de Santa Águeda, y la segunda el domingo siguiente. El baile se compone de cuatro partes: desafixua, banakoa, agurra y dantza-suelto.

Los mozos llegan a la plaza en atalataiko recorriendo las calles. A las 7 de la tarde, suenan las campanas de la iglesia, se tira un cohete y comienza el baile. La danza inicial corre a cargo de los danzantes de los extremos y se conoce con el nombre de 'desafixua'. Al finalizar éste, los txistularis tocan el banako y los mozos lo bailan de uno en uno en el centro de la plaza. Cuando todos han bailado el banako, los mozos que lucen boina negra (el quinto más joven y el más viejo) salen a por las chicas. Los dos quintos protagonistas del desafío bailan el aurresku a cada una de las chicas. A continuación, sacarán a bailar a más chicas, hasta reunir tantas como chicos. En este momento se hace el corro y todos juntos bailan el fandango y el arin-arin. Cuando el baile llega a su fin, salen de la plaza en atalataiko en dirección a alguna taberna y sigue así la fiesta. Hasta el año 2006 la fiesta se ha centrado en la actuación de los mozos. Las chicas sólo salían a bailar el fandango y el arin-arin o acompañaban con la trikitixa y el acordeón. El año 2007 aglutina a chicos y chicas en la organización conjunta de este día dedicado a los quintos.

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