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"Quiero compartir lo que he aprendido fuera de mi tierra"

Aresti ha sido solista en los Ballets de Salzburgo y ha participado en diversas películas y series de televisión.

Egilea
María R. Aranguren
Komunikabidea
Deia
Tokia
Bilbao
Mota
Albistea
Data
2007/08/01

Andoni Aresti vuelve a su tierra con un proyecto propio. La dejó por la danza y ahora mostrará lo que aprendió por el camino. Su curriculum refleja una preparación exquisita. Ha sido solista en los Ballets de Salzburgo (entre otros) y ha participado en diversos programas de televisión, en tres películas (Ditirambo, Il paradiso all'improvviso y Schiuma'onda) y en la serie italiana Task Force. Además, es director de la sección Ballet clásico, repertorio y técnica de puntas en la academia Scarpetta d'oro de Roma.

La Dantza Eskola Andoni Aresti-Landa abre el plazo de inscripciones y matrículas el día 3 de septiembre y comienza con su actividad el próximo 1 de octubre.

De momento, es un espacio que comienza a satisfacer las expectativas creativas de Andoni. "Un bailarín tiene que ponerse las pilas continuamente, ilusionarse con nuevos proyectos, reinventarse", expresa bajo las barras de luz blanca que iluminarán los pasos de sus alumnos.

En la nueva escuela, que engrosa la amplia oferta que ofrece el Gran Bilbao, se ofrecerán cuatro tipos de talleres. En danza clásica, habrá clases para principiantes (a partir de cinco años), nivel medio (niños con una base de conocimientos clásicos) y avanzado (jóvenes con experiencia y formación clásica).

En danza contemporánea, se ofrecerán enseñanzas para principiantes y de nivel avanzado. Por último, en los laboratorios de danza para adultos se brindará un curso abierto a toda persona que le guste bailar, aunque no tenga ningún tipo de experiencia previa. El objetivo final será montar tres coreografías de grupo con estilos y músicas diferentes.

"Creo en la disciplina a través del estímulo, no de la crispación", afirma Andoni Aresti. Este leioaztarra ha recibido enseñanzas de diferentes maestros y alude a los miedos e inseguridades que siente el bailarín en sus comienzos. "Además de las inseguridades que tienes, nadie te garantiza nunca que vayas a ser un bailarín. Yo intenté siempre ser positivo; por ejemplo, cuando me marché a Francia procuré pensar que si todo iba mal, por lo menos había aprendido un idioma", recuerda.

A pesar de que conoce la amplia oferta de academias de danza de Bilbao, Aresti asegura moverse por el deseo de llevar adelante un proyecto propio. "No me gusta compararme con nadie. He vivido toda la vida siendo comparado... Yo siempre digo que cada uno debe trabajar en su casa y hacerlo lo mejor posible".

Algunos maestros suyos le enseñaron a seguir ese camino. Recuerda especialmente a José Ferrán, un profesor catalán que le dio clases en el Centre International de Dance Rosella Hightower de Cannes, cuando apenas contaba con 22 años. Ahí se diplomó Andoni Aresti que, cuando recuerda a Ferrán, que murió hace tan sólo un año, no puede evitar emocionarse: "Él creyó en mí, me estimuló, me provocó, hizo que fuese disciplinado, que me descubriera a mí mismo... Pintó de colores lo que yo veía en blanco y negro".

Para Andoni, no existe "el maestro único". En realidad, todo se basa en un encuentro, en una conexión entre dos personas que se entienden. "Un profesor puede ser clave para mí y no para el resto. Es importante que él entienda tus condiciones físicas, que te sepas comunicar con él incluso sin hablar, tan sólo con la mirada", expresa.

En la nueva Dantza Eskola, el bailarín de Salsburgo y maestro Alexandro Bizzi impartirá clases una semana al mes. "Así, cuando él venga, iré yo a Roma a la academia Scarpetta d'oro. Es una forma de que los alumnos puedan estar en contacto con otros bailarines y, a la vez, de que estemos siempre abiertos, que crezcan en la diversidad", expresa.

Andoni dejó de bailar hace seis años. Llegó a trabajar en 140 espectáculos y 6 producciones al año. Cuando recuerda esa época, acuden a su boca las palabras "aeropuertos, hoteles y horas de estudio". Ahora, se emociona de otra manera, enseñando a bailar. "Estoy viviendo una segunda adolescencia".


Andoni Aresti en la nueva Escuela de Danza, que se pondrá en marcha en octubre. Foto: josé mari martínez

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