Hemen zaude: Hasiera Hemeroteka «Antes de echar las campanas al vuelo hay que tener los proyectos bien atados»

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«Antes de echar las campanas al vuelo hay que tener los proyectos bien atados»

Maria Jesus Aranburu, Diputada Foral De Cultura

Egilea
Nerea Azurmendi
Komunikabidea
Diario Vasco
Mota
Elkarrizketa
Data
2008/12/05

Cuando hace año y medio María Jesús Aranburu se hizo cargo del Departamento de Cultura y Euskera de la Diputación Foral de Gipuzkoa era ya una experta en la materia. Diputada de Cultura entre 1991 y 1995 con Eli Galdos y directora del ramo entre 1999 y 2003 con Román Sudupe, la mayoría de los temas con los que había perdido contacto directo durante cuatro años le resultaban familiares, lo que no ha evitado que haya tenido un arranque de legislatura bastante complicado.

- Balenciaga, Praileaitz, la reciente polémica con el Zinemaldia... Durante el último año y medio, su Departamento ha estado en el ojo de varios huracanes. ¿No se ha arrepentido de volver a la Diputación?

- Antes de asumir el cargo sabía que teníamos una serie de situaciones un tanto complicadas, por lo que los conflictos no me han pillado por sorpresa. Nosotros lo que hicimos fue establecer dos objetivos claros: reconducir los temas en los casos en los que hubiera que hacerlo, y arrancar con seriedad tanto en la gestión de los proyectos como en los principios mismos de la gestión cultural.

- Este año ha podido inaugurar Ekainberri en Zestoa y Mintzola en Villabona, pero otros proyectos que se anuncian desde hace años siguen sin terminar de materializarse. ¿Pesa alguna maldición sobre las infraestructuras culturales?

- Yo creo que detrás de esos retrasos hay dos situaciones muy diferenciadas. Hay infraestructuras públicas que están en manos de un único ayuntamiento y que van adquiriendo cada vez mayor dimensión y hay proyectos-como la réplica de Ekainberri, por ejemplo- en las que se depende de terceros, por lo que no es difícil que haya retrasos. Lo que sí es cierto es que antes de lanzar las campanas al vuelo hay que tener los proyectos muy atados. La mejor manera de evitar sorpresas es tener los temas muy bien estudiados y trabajados antes de ponerlos en marcha.

- Para pozo de sorpresas, el proyecto Balenciaga. Como mal menor, ¿les está sirviendo de lección?

- Sin duda. En el tema Balenciaga, las instituciones fueron conscientes en 2005 de que el proyecto no salía adelante si no había una implicación más firme. Al poco tiempo de constituirse Berroeta Aldamar se vio que no era real lo que se estaba planteando, que hacían falta más recursos... La cosa se fue complicando, pero el proyecto como tal está ya bien encaminado.

 

- ¿Cree que las instituciones ejercieron bien su labor de control?

- Yo sólo puedo opinar de lo que ha ocurrido en el tiempo que llevo pero, en términos generales, de la Administración dependen muchas instituciones gestionadas por otros y, aunque siempre se mantiene el control, tal vez sí se produce una situación no voy a decir de relajamiento, sino de confianza, de pensar que todo el mundo está cumpliendo. Por lo menos en esta legislatura, hemos puesto en evidencia que somos estrictos y que lo vamos a ser. Del resto, la comisión de investigación del Parlamento sacará sus conclusiones y el juez las suyas. A nosotros nos toca hacer bien las cosas que nos corresponden.

- Como gestionar el presupuesto. ¿Ha reconsiderado el recorte de la aportación foral al Zinemaldia?

- En la situación económica en la que nos encontramos, la Diputación ha reducido el gasto corriente para poder mantener la capacidad inversora, que es la que puede impulsar la actividad económica. En el caso concreto de mi Departamento, el gasto corriente se ha reducido en un 10% y en el apartado de inversiones hemos tenido un incremento del 23%. Eso afecta a todas las actividades, tanto a las propias como a las que realizamos en colaboración con otras instituciones, como el Festival de Cine y el resto de los festivales. Mantenemos nuestro criterio en lo que respecta al Zinemaldia, nuestra postura es firme. Otra cosa es que los grupos políticos hagan sus propuestas en Juntas... El Zinemaldia, como todos tanto a nivel individual como colectivo, se tiene que adaptar a las circunstancias.

- ¿El deseo de racionalizar está también detrás de la reordenación del mapa de museos de Gipuzkoa?

- Así es. Un principio básico que tenemos en esta legislatura es compartir público y privado, trabajar en coordinación con otras instituciones para sacar el máximo rendimiento a los recursos que tenemos, y ése es el punto de vista que se ha aplicado también a los centros museísticos de Gipuzkoa. No se trata de cerrar unos museos y abrir otros, sino de que trabajen de otro modo, en red. Hay centros que individualmente son pequeños, y es trabajar en coordinación con otros lo que les puede añadir valor.

- Un tema polémico que comparten con el Gobierno Vasco es el referido a la protección de Praileaitz. ¿Va a realizar alguna nueva propuesta al respecto la Diputación?

- El que hoy está en vigor es el decreto de julio de 2007 y ahí se recoge que hay que definir un Plan de Vigilancia que está prácticamente terminado. Antes de elaborarlo, hemos gastado mucho tiempo y dinero en una serie de estudios que ya están terminados y que muestran que la cueva y las pinturas están bien protegidas. A la luz de esos estudios, propondremos que la zona de protección máxima en la que no haya extracción de piedra por ningún procedimiendo se extendienda hasta los 100 metros. Otra cosa es la protección de la ladera... Ahí la Diputación puede tener opinión, pero nuestras competencias son las que son. Las tenemos muy claras y a ellas nos tenemos que ceñir.

- Y, además de gestionar conflictos, siguen poniendo en marcha nuevos proyectos...

- Y ya es hora de que todos nos fijemos más en ellos... Después de reconducir los temas más conflictivos, ahora toca recuperar la ilusión. Ya hemos reordenado muchos asuntos y ahora tienen que florecer los proyectos propios de esta legislatura. Son numerosos, pero citaría entre los especialmente importantes el Gipuzkoa 2.0, dirigido a la digitalización y puesta a disposición de todos de nuestro patrimonio documental, al que irá una parte importante de las inversiones. Tenemos muchos y muy buenos equipamientos culturales en el territorio y, en colaboración con los ayuntamientos, los resultados de 2008 han sido magníficos, especialmente en el apartado de la música. El apoyo a los creadores, que es una importante línea de trabajo de la Diputación, está dando grandes frutos... Y también estoy muy orgullosa del trabajo que se está realizando en el campo del euskera, tanto en la propia Administración como en el aspecto social, convirtiendo a Gipuzkoa en un caso ejemplar. Aunque este año cultura se ha identificado con conflicto y no nos han tocado precisamente tiempos de bonanza, estamos trabajando con seriedad para ajustar donde haya que ajustar e invertir en aquello que vaya a dinamizar tanto la cultura como la actividad económica.

Las obras del museo Balenciaga ya se han adjudicado, y se retomarán antes de fin de año

«Yo tengo una responsabilidad institucional desde una fecha determinada, y en este tiempo he procurado ser absolutamente estricta y exigente, con Berroeta Aldamar y con cualquier otra institución», afirma María Jesús Aranburu cuando se refiere al Museo Balenciaga, y prefiere mirar al futuro que entretenerse en el pasado. «Cuando tomamos posesión del cargo lo primero que se cuestionó fue la decisión política de seguir adelante. Decidimos hacerlo con todo rigor y seriedad. Y, tras recomponer la casa, el proyecto no ha dejado de avanzar. Se sacó a licitación el proyecto de interiorismo; el estudio finalmente seleccionado, AV62, nos lo entregó en los plazos que se determinaron, y en la junta de Berroeta Aldamar celebrada la semana pasada ya se han adjudicado las obras a Altuna y Uría». Los trabajos comenzarán este mismo mes, y «en nueve meses estarán terminados». Mientras tanto, «la Fundación Cristóbal Balenciaga, que está en un proceso de redefinición en su estructura y a la que pensamos sumarnos, está con el proyecto de museología que tiene que ir en paralelo a la obra propiamiente dicha. Yo creo que 2009 va a ser el año de florecimiento del proyecto, el año en que vamos a retomar la ilusión por el museo Balenciaga». Aranburu no oculta que Balenciaga es un proyecto tocado, pero se muestra convencida de que «el valor de Balenciaga y el esfuerzo que se ha hecho en 2008 y se seguirá haciendo en 2009, así como y la seriedad con la que se está trabajando» servirán para reducir los daños. «Instituciones relacionadas con el mundo de la moda, y especialmente con Balenciaga, están recuperando la confianza y yo creo que todas las nubes que planeaban sobre el proyecto se están disipando. Ése es nuestro empeño», asegura.

«El centro de patrimonio Gordailu estará en marcha en dos años»

Gordailu, el Centro del Patrimonio Cultural Mueble de Gipuzkoa que se construirá en Irun, conservará en condiciones idóneas los miles de piezas que componen el patrimonio artístico y etnográfico guipuzcoano y será, además, el corazón y el motor del renovado sistema de museos del territorio, una de las principales apuestas estratégicas de esta legislatura en materia cultural. La Diputación aprobó el proyecto de ejecución en junio del año pasado, y María Jesús Aranburu considera que «es un proyecto muy bien definido en todos sus aspectos. Este mismo mes vamos a adjudicar la obra. Es un reto de todo el Departamento, y casi personal de esta diputada, que esté terminado en el plazo establecido, que es de 24 meses». Y es que Aranburu desea probar con Gordailu que el hecho de que las infraestructuras culturales sufran constantes demoras no es un designio inevitable... Gordailu, que ocupará el solar del antiguo pabellón URI, en el alto de Arretxe, combinará la custodia, la conservación y la investigación del patrimonio con algunas áreas abiertas al público.

«El proyecto de Tabakalera marcará un antes y un después»

Tabakalera, la fábrica de cultura visual, será junto con Gordailu, uno de los principales destinatarios de las inversiones forales en materia de cultura el próximo año. María Jesús Aranburu cree que «la apuesta que hizo la Diputación con el acuerdo interinstitucional sobre Tabakalera marcará un antes y un después en la gestión cultural. Es un paso adelante que supone renunciar al sentido patrimonialista y exclusivo que a veces hemos tenido las instituciones y dar prioridad al usuario, poniendo a su disposición infraestructuras culturales de una manera racional, basada en la cooperación entre instituciones». Tabakalera, que Aranburu define como «un acuerdo entre tres instituciones para adecuarnos a este siglo XXI en el que lo visual tiene una importancia extrema», debe servir también «a las necesidades de la industria audiovisual. En Gipuzkoa tenemos un porcentaje muy elevado de creadores y artistas del ámbito audiovisual en relación a nuestro tamaño, y tenemos que darles la plataforma adecuada para que se desarrollen».

EQUIPAMIENTOS QUE TENDRÁN NUEVOS USOS
«En breve veremos un centro dedicado a la danza en Arteleku»

Incorporar nuevas infraestructuras implica en ocasiones reorientar las existentes. Al centro Koldo Mitxelena las novedades le afectan por partida doble. Por una parte, la «gran mediateca» de Tabakalera asumirá los servicios que presta el KM en esa materia y, por otra, la sede de la biblioteca foral acogerá la futura Biblioteca de Euskadi. «Como tal, dará los servicios que le competen, pero con una visión de apertura que otras bibliotecas nacionales no tienen, con servicios públicos muy parecidos a los actuales». También cambiará la orientación del centro de arte Arteleku, dependiente de la Diputación, tal como está previsto en el Plan Vasco de la Cultura. El centro, preferentemente orientado a la formación y a la investigaciones de nuevas formas de expresión artística, quedará vinculado a una disciplina «que, al igual que el resto de las artes escénicas, ha quedado un poco olvidada: la danza». «En breve daremos más información sobre el proyecto, pero Arteleku va a ser un centro de danza, y dentro de poco tiempo veremos Arteleku dantzan», adelanta Aranburu. 

PROYECTOS QUE QUEDAN A LA ESPERA
«Ni el palacio Lili ni Santa Teresa acogerán los museos previstos»

María Jesús Aranburu ve «dos proyectos que están claramente en standby: el museo de la prehistoria que estuvo previsto en el palacio Lili de Zestoa, que aunque no vaya a tener de momento ese uso se rehabilitará, y el museo de la sociedad que se planteó para el convento de Santa Teresa de San Sebastián». En la actualidad, un convento de Santa Teresa completamente rehabilitado acoge los fondos y los servicios de San Telmo mientras duran las obras de un museo «que iba a ser y será municipal pero que cuenta con toda la colaboración de la Diputación». En el mapa de museos del territorio, Aranburu ve San Telmo como «el museo de Gipuzkoa» y cree que «va a tener una función que irá más allá de sus paredes». En función de eso, «Santa Teresa podrá ser una antena de San Telmo, o no serlo... Estamos trabajando en el futuro de Santa Teresa en el marco de la reordenación del mapa de museos de Gipuzkoa. Y, dentro de esa reordenación, tal vez se quede para otros usos culturales de divulgación que no tengan por qué disponer de patrimonio propio».



 


 

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