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"Para mí la danza es algo mágico, terapéutico", afirma Naiara Rojo

La bailarina vitoriana participa en 'hebras de mujer' , que hoy llega al teatro principal

Egilea
D. Mangana
Komunikabidea
Noticias de Álava
Tokia
Vitoria
Mota
Albistea
Data
2006/05/19

¿Violencia de género o educación? Es la cuestión que plantea Hebras de mujer , pieza de danza contemporánea que recala esta noche en el Teatro Principal. La compañía 10&10 reivindica desde la plástica del baile la figura de la mujer a través de tres momentos históricos.

La vitoriana Naiara Rojo es una de las integrantes del reparto, que transita tres tipos de mujer del siglo XX, con la falta de libertad y la evolución como constantes. La mujer de los años 30, sin derecho a voto y con el único objetivo de formar familia, la todavía dependiente aunque laboralmente activa mujer de los 60 y la mujer de hoy -liberal o conservadora- se reflejan sobre el escenario a través de los movimientos de siete intérpretes.

El trabajo de la artista alavesa Naiara Rojo conecta con la mujer liberal que interpreta. "Hago un poco de mí misma", reconoce la bailarina, que tras graduarse en danza clásica encontró en el género contemporáneo el mejor camino para explorar sus emociones, para profundizar en su interior, porque en el baile "no sólo se trabaja con el cuerpo". Lo demuestra su afán de formación, que nutre la apuesta vital del baile -también le gustaba la arquitectura- con los actuales estudios de educación social.

A ello se añaden los ensayos y las giras, que acaban de llevar a la compañía hasta las tablas aztecas, en un intenso tour que acabó por desordenar el estómago de la joven intérprete. Haciendo de tripas corazón -nunca mejor dicho-, Rojo aceleró su proceso de recuperación para itinerar ahora por la península, en el concurrido mes de la danza. "Igual en unas semanas tienes un montón de actuaciones y luego estás dos meses sin nada".

Con sólo 3 años -ahora cuenta 24-, Naiara Rojo tomó su primera clase de ballet en el estudio de Vicqui Area. Esa misma ilusión pervive, aunque los sueños cambian, crecen y maduran. En el escenario, la bailarina alcanza su mejor premio. Junto a Javier Machín representa un "juego de adolescentes" que opone con su código "orgánico" los desplazamientos rígidos y mecánicos de los personajes que se oponen a la pareja.

La intensidad de una mirada, de un gesto compartido, puede marcar la interpretación. "La danza es mágica, curativa", asegura Naiara, que junto a Marcela Aguilar, Dacil González, Joaquín Hidalgo y Gustavo Martín desarrolla el entrelazado de esas Hebras de mujer .

Una bailarina más, Mónica Runde, completa el elenco, encargada a la par de la dirección y la coreografía. En los más de quince años de trabajo con 10&10 danza, Runde ha firmado una veintena de trabajos, completados por piezas para ópera, teatro o cine, como su aportación a The Dancer Upstairs , dirigida por John Malkovich y protagonizada por Javier Bardem.

Naiara Rojo también ha visitado la gran pantalla en dos ocasiones recientes, en medio de la pequeña nueva eclosión de la comedia musical del séptimo arte, en los largometrajes 20 centímetros , de Ramón Salazar, y Los dos lados de la cama , de Emilio Martínez Lázaro. Se lo toma como "una curiosidad" más en el bagaje de su corto pero intenso currículum. Recuerda de uno de ellos, lidiar frente al frío y repetir numerosas tomas con los pies descalzos y en plena ciudad, eligiendo finalmente el director un plano que no tenía por qué ser el más intenso.

La escena, por ello, le parece un medio más sincero, donde el intérprete ofrece todo en un sólo instante, donde se la juega. La danza clásica, la contemporánea, la experiencia de las funciones, de las giras, los estudios de educación social. Todo cuenta en los pasos de esta bailarina vitoriana.

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