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Nacho Duato baja el telón

El coreógrafo se marcha a San Petersburgo

Egilea
Elena Garuz
Komunikabidea
El Correo
Mota
Albistea
Data
2010/07/29
Después de la polémica que causó su repentina salida de la Compañía Nacional de Danza (CND) tras veinte años al frente, el coreógrafo y bailarín Nacho Duato anunció ayer en Moscú su traslado a San Petersburgo para dirigir el ballet del teatro Mijáilovski. Al valenciano le costó poco demostrar el disgusto que siente por el tratamiento que sufre su profesión en su propio país: «En España la danza no interesa tanto como en otros países», lamentó.
Duato está ilusionado con su nuevo destino, a pesar de lo que deja atrás. «Empezaré en enero como director artístico y tengo muchísimas ganas y la misma energía con la que comencé a dirigir la CND hace veinte años», dijo el bailarín durante la rueda de prensa en la que desveló su futuro profesional. Aseguró no sentirse «maltratado» y puntualizó que las relaciones con el Ministerio de Cultura fueron difíciles sólo el último año, aunque no pudo ocultar su tristeza y amargura por tener que dejar la compañía. «Me siento muy querido por el público español», reconoció y acto seguido se mostró muy contundente y duro. «Tengo una cosa segura: a España no voy a volver a hacer ninguna coreografía. Iré de vacaciones, a ver a mi familia, a beber vino, a bailar con la compañía del Mijáilovski, pero crear un ballet para una compañía española no lo voy a hacer nunca más».
El contrato que vincula al artista valenciano con el teatro de San Petersburgo es de cinco años, pero el director general del Mijáilovski, Vladímir Kejman, aseguró que, en realidad, el acuerdo es indefinido y Duato «trabajará el tiempo que quiera». El bailarín no pudo reprimir su alegría y aseguró que se trata de «un regalo» que agradeció a Mr. Kejman por «la confianza y el apoyo durante estos meses que hemos estado hablando». No en vano, la nueva aventura de Duato es casi un hito. Será la primera vez en más de cien años, desde la renuncia del maestro francés Marius Petipa, que una compañía de ballet rusa es dirigida por un extranjero.
«Es un proyecto increíble, impresionante, que voy a tomar con muchísima seriedad y en el que pondré todas mis energías y todo mi amor», prometió. Duato aseguró sentirse «muy bien acogido y respetado» en Rusia, y subrayó que «eso para un coreógrafo y un artista es importantísimo».
A pesar de su larga y brillante trayectoria, Duato quiso dejar claro que su trabajo «va a cambiar. No voy a ir a San Petersburgo y hacer una copia de lo que he hecho en Madrid», adelantó, y señaló que su objetivo es dar identidad y exclusividad a su nuevo colectivo. «Me voy a amoldar, voy a hacer trajes a medida para los bailarines». Eso sí, se mantendrá fiel a su estilo y seguirá trabajando «el repertorio clásico», que compaginará con coreografías modernas porque «no están reñidos».
Entre tanta felicidad, el coreógrafo tuvo que confesar una pena. «Echaré de menos Madrid, porque es una de mis ciudades preferidas, pero el destino ha querido que vuelva, entre comillas, a exiliarme, y no hay ningún sitio mejor, como coreógrafo, que San Petersburgo». Allí empezará una nueva vida, con la danza como única compañera de viaje.