La danza es una expresión artística única que no entiende de idiomas. Y si hay algo que forma parte intrínseca de nuestro patrimonio es, indudablemente, el aurresku. Una danza que nos remueve por dentro, que hace que nuestros pies se muevan al compás y para el que no hace falta hablar ninguna lengua en concreto. Nuestro cuerpo muchas veces es capaz de expresar más de lo que somos capaces de decir con la palabra. 

Es por eso que en esta ocasión les proponemos un recorrido histórico por esta legendaria tradición, sin la que no concebiríamos de la misma manera las bodas, las fiestas patronales, inauguraciones o cualquier celebración que llena de vida nuestra tierra. ¿De dónde nace esta danza acompañada inseparablemente por el txistu, con los dantzaris moviéndose con gracilidad por las plazas de nuestros pueblos y ciudades?

El origen

“Esta danza que, a su vez, aglutina otras en su coreografía, es realizada por un número indeterminado de personas, quienes forman una cuerda (soka en euskera); lo cual indica que todas ellas van unidas por las manos y, en algunos casos, por pañuelos, en gran parte de la danza. Los protagonistas principales son el primero o primera (aurresku o aurreskulari, es decir mano delantera) y el último o última (atzesku o atzeskulari, es decir mano trasera)”, recuerdan desde el Gobierno vasco

Y con los años hemos visto que esta danza se ha popularizado hasta el punto de que muchos novios contratan a dantzaris para que bailen en sus bodas a la salida del ayuntamiento o de la iglesia como un elemento imprescindible dentro del evento, que enamora a quienes son testigo de él.

Ayuntamientos

Y, si hablamos de ayuntamientos, no podemos olvidarnos del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, a quien en más de una ocasión hemos podido ver haciendo gala de sus dotes para la danza en eventos junto a otros dantzaris. Tan importante es este baile, que se ha convertido en parte de nuestra esencia y son muchas las personas que vienen de otras comunidades autónomas y países y se quedan prendadas de esta tradición tan arraigada y tan nuestra. 

Juan Mari Aburto.

Juan Mari Aburto. Pablo Viñas

Tal y como señalan desde Kaiku Km0, “en la actualidad, el aurresku, tal y como lo conocemos hoy en día, es bailado por uno o dos dantzaris (bailarines) acompañados por un txistulari, quien toca el txistu con una mano y con la otra toca el tamboril”. En la actualidad, además, está formado por cuatro partes: “Aurrez-aurre (desafío), Esku aldatzea (pasamanos), Zortziko (contrapás) y Agurra (despedida)”.

Dantzaris.

Dantzaris. Pablo Viñas

Además, el aurresku no es la única euskal dantza que nos caracteriza. Muchas son típicas de una zona concreta y de una fecha señalada, como la Kaxarranka de Lekeitio, la Ezpata Dantza originaria de la zona de Durango, Xemeingo Dantza o la Dantzari Dantza también originaria del Duranguesado. 

Sea como sea, a nuestras tradiciones les depara una próspera y larga vida, pues siguen siendo aún hoy muchas las personas que continúan con tan legendario legado, y que siguen aprendiendo a bailar euskal dantzak. Si hay algo que nos caracteriza, al fin y al cabo, además de nuestra gastronomía, es esta costumbre tan arraigada de celebrar y homenajear bailando.