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Enraizar y comprometerse con Isaba en familia

Mikel Lahidalga y Amaia Baglietto llegaron a Isaba hace 20 años, prendados de su paisaje y cultura. Hoy son uno de los motores de la asociación Kurruskla

Llegaron a Isaba procedentes de Eibar a finales de la década de los noventa del siglo pasado, como muchos otros atraídos por sus paisajes de altas montañas, buscando la paz. La encontraron, y además hallaron un lugar que los cautivó de tal modo que decidieron comprar un apartamento que les permitiría acudir al pueblo siempre que pudieran.
Egilea
M. Zozaya Elduayen
Komunikabidea
Noticias de Navarra
Tokia
Izaba
Mota
Erreportajea
Data
2017/07/27
Lotura
Noticias de Navarra

Amaia y Mikel, disfrutando de todas las posibilidades que ofrece el monte en las cuatro estaciones del año, se acercaban a Isaba cada puente y durante sus vacaciones, igual que tantos guipuzcoanos o vizcaínos que arribaron en su juventud y se quedaron pegados a la zona durante mucho tiempo.

Pero esta pareja llegó más allá. Tal fue la integración, que desde el grupo de txistu intentaron recuperar en 2005 el Ttun Ttun y otras danzas, lo que fue el germen de la Asociación Cultural Kurruskla, junto a destacados motores como Ana Cecilia Ezquer, Julio Beretens, Ana Rosa Ezquer o Fernando Hualde, entre otros.

De este modo, puede decirse que Isaba los acogió y ellos han correspondido y siguen haciéndolo con su implicación en los muchos actos festivos y culturales de la agenda anual, tanto en la villa como en el valle y en otras tareas menos visibles.

Con el tiempo, llegaron sus hijas, Jone e Idoia. Así que continuaron en familia parte de su vida en Isaba, y fueron contagiando, sin proponérselo, su actitud participativa a ambas.

La apuesta de su juventud por Isaba fue un acierto hoy compartido por Jone, de 21 años, e Idoia, de 18.

Poco a poco han propiciado y al tiempo han sido testigos de la recuperación de las señas de identidad de Isaba, como la indumentaria, las piezas musicales, los bailes de los días “de celebración mayor”, que dicen en el pueblo.

Este martes fue uno de ellos. En el marco de las fiestas de Santiago, la familia Lahidalga-Baglietto al completo salió a escena entre la vecindad. Este año, Amaia era el único txistu y tamboril que pondría música al tradicional Baile de la Bandera y al Ttun Ttun. Así que en los minutos previos a la llegada del grupo de baile de la asociación, ensayaba en solitario. A su lado, Mikel, vestido en la versión masculina del traje roncalés de los días de fiesta. “Son melodías que normalmente tocamos Julio Beretens, Kepa Bales y yo. Hoy me quedo sola. Espero estar a la altura”, expresaba, aparentemente tranquila, Amaia.

Julio Beretens, encargado de bailar la bandera, y Kepa Bales, de baja temporal, no perdieron detalle. “Amaia toca muy bien y saca la mayor dulzura al txistu”, declaraba Beretens.

Las jóvenes Jone e Idoia fueron de las primeras en llegar a la plaza. Impecables, con ilusión por formar parte de la fiesta. Para ellas, dantzaris en Eibar, bailar el Ttun Ttun es fácil, aunque esta vez venían sin ensayar. “Es un baile sencillo que cualquiera puede aprender, y es importante hacerlo para que no se pierda. Es un baile muy de aquí”, apuntaban casi a coro.

Reconocen que el interés por la cultura de Isaba lo han mamado en casa. “Desde pequeñas venían a los ensayos para hacer grupo”, recalcaba Mikel.

Se sienten tan integradas como ellos, y aplauden aquella decisión de pareja de sus padres que les ha llevado a sentirse un poco izabarres y a disfrutar de aficiones comunes. “Somos las únicas de la cuadrilla que bailamos el TtunTtun, a la gente del pueblo le cuesta más salir a bailarlo”.

A esta familia, sin embargo, le supone poco entrar en escena. Amaia al txistu, Mikel al baile con sus hijas: “Bailaré primero con una y luego con la otra”, expresaba satisfecho. “Lo importante es que podamos mantener esta tradición, e incluso crecer si se puede”, lanzaba a modo de invitación.

La labor de Amaia y de Mikel, así como la de otros tantos y tantas vecinas que engrosan la lista de la Asociación Cultural Kurruskla, forma parte relevante y se extiende por las cuatro estaciones del calendario. Actúan en Santa Águeda, carnavales, fiestas de Santiago y San Ciprián.

Y más allá de lo festivo y visible, toman parte en otras tareas como la de recuperar y limpiar caminos porque Kurruskla tiene muchas facetas y rostros, como los de esta familia que empuja al completo.

Este domingo participarán en el Día de la Indumentaria Roncalesa. Un año más, y van ocho, como cualquier vecino y vecina de Isaba; incluso más, porque son dos generaciones implicadas, y no faltarán. 

Mikel Lahidalga y Amaia Baglietto con sus hijas, Jone e Idoia, en una cuidada imagen en el día grande de las fiestas de Santiago de Isaba.

Mikel Lahidalga y Amaia Baglietto con sus hijas, Jone e Idoia, en una cuidada imagen en el día grande de las fiestas de Santiago de Isaba. (M.ZOZAYA)

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