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Del Baile de la Era al Aserejé

Egilea
Oier Araolaza
Komunikabidea
Euskonews & Media 183.zbk
Mota
Iritzia
Data
2002/10/11

En general, han sido los grupos de danza los que han asumido la responsabilidad de velar por las danzas tradicionales, y son estos grupos los que danzan en gran parte de los rituales tradicionales y en funciones locales. Durante las últimas décadas, al constatarse cómo la danza tradicional ha ido perdiendo su parte lúdica y que el pueblo que describiera Voltaire va dejando de bailar, se está desarrollando una importante labor para invertir esa tendencia y recuperar la costumbre de bailar en plazas y romerías. Los primeros esfuerzos se realizaron en los años 70 y 80. Uno de estos primeros intentos fue la creación de herri-dantza, un baile inspirado en el mutil-dantza del Baztán y en los saltos o jauzis del País Vasco continental. Se concibió para que fuera practicado en cualquier plaza de Euskal Herria y se organizaron numerosos cursillos para su enseñanza. Pero el experimento no obtuvo el éxito esperado, ni en lo que se refiere a su expansión, ni a su duración. Mejor suerte ha conocido la Larrain-Dantza o Baile de la Era de Lizarra, difundida por Euskal Dantzarien Biltzarra a través de los Dantzari Egunak, que consiguió salir fuera del circulo de los grupos de danza y 25 años después, es bailada por miles de personas que no participan en grupos organizados.



A principios del tercer milenio, son abundantes las iniciativas por recuperar, fomentar e impulsar los bailes populares vascos. Uno de los precursores en este oleada de programas para recuperar el aspecto lúdico de los bailes tradicionales se encuentra en Vitoria-Gasteiz. Se trata de la Academia de Folklore de la capital alavesa que acumula más de una década de experiencia en esta labor. Con el nombre de Dantza Plazan (1), los sábados a la tarde, desde primavera hasta otoño, los profesores de la Escuela de Folklore se dan cita en la Plaza Nueva, en la Plaza del Machete o en el Barrio de Judimendi acompañados de txistu y tanbolin, trikitixa, alboka o dulzaina para bailar junto con los alumnos, ex-alumnos y personas ajenas a la Escuela de Folklore danzas populares como fandango y arin-arin, porrusalda, esku-dantza, txulalai, zazpi jauzi, el Baile de la Era, Zortziko de Lantz, bolant dantza etc. Se trata simplemente de poder disfrutar de la agradable sensación que produce mover el cuerpo al ritmo de la música, esto es, explotar el aspecto lúdico del baile.



En vista que la labor desarrollada por la Academia de Folklore Vitoria-Gasteiz ha conseguido crear un ambiente propicio para el baile, la experiencia alavesa ha sido imitada en otras localidades. Así, los grupos y escuelas de baile de los municipios de Deba, Elgoibar y Eibar organizaron a comienzos de los 90 el circuito de romería Plazara Dantzara (2) con el objetivo de recuperar y afianzar la costumbre de las romerías en las tradicionales ferias de otoño e invierno: la feria de San Andrés en Eibar el 30 de noviembre, la feria de Gabon Zahar de Elgoibar el último sábado del año, y la Feria del Loco del primer sábado del año en Deba.



El esfuerzo por difundir el Baile de la Era e instituirlo como "baile nacional" se ha prolongado durante mas 20 años. Para los 90 ya había conseguido llegar a ser parte integrante de las fiestas de muchos pueblos y ciudades, que reservan en su programación un espacio para bailarla, acompañada en ocasiones por fandangos, arin-arin, txulalai o el zortziko de Lantz. El propósito también ha cuajado en las fiestas de las capitales como se pueden ver en la Plaza del Machete durante las fiestas de Vitoria-Gasteiz o en la Plaza Nueva de Bilbao en Semana Grande, y como se ha venido desarrollando en la Plaza del Castillo de Pamplona en Sanfermines. Junto a ellas, en cierto número de romerías de pequeños barrios y ermitas, y en determinadas fiestas que cuentan con una personalidad especial y empuje propio, como la Fiestas Vasca de Zarautz, se ha seguido bailando con más o menos naturalidad y espontaneidad, pero sin necesidad de intervenciones de salvamento.



En los años 80 y 90, numerosas localidades de Euskal Herria empezaron a impartir cursos de bailes populares destinados a adultos que en principio no pertenecían a ningún grupo de baile. En ellos se aprendían principalmente el fandango, el arin-arin, los saltos vascos o jauziak y el Baile de la Era. Estos cursos obtuvieron cierta popularidad en algunas zonas, y concretamente en la costa de Laburdi y a primeros de los 90, fueron masivamente seguidos (3). Xabier Itzaina apunta que en 1996, 32 de los 57 grupos adscritos a Iparraldeko Euskal Dantzarien Biltzarra organizaban este tipo de cursos para adultos. Como consecuencia de este fenómeno, parece ser que en los últimos años, en gran parte del Laburdi y Baja Navarra se ha recuperado la plaza pública como espacio natural para el baile, y numerosos jóvenes y mayores bailan jauzis o saltos vascos en funciones organizadas y tardes de domingos.



Junto con los cursos para mayores y las romerías organizadas, en los años 90 nos encontramos con un nuevo elemento: se trata de los dinamizadores de los bailes populares. En la Dantza Plazan de Vitoria-Gasteiz, en el Plazara Dantzara de Debabarrena, en los mutxiko del País Vasco continental, o en cualquier romería organizada popular, es habitual la presencia de monitores que guían el baile y van marcando los pasos a efectuar. A primeros de los años 90, la presencia de estos profesores de baile solía ser más bien discreta, pero a partir de mediados de la década algunos agentes dinamizadores salen de la sombra y comienzan a dirigir el baile abiertamente. Micrófono en mano, asumen la responsabilidad del desarrollo del baile y van indicando e instruyendo sobre los pasos y bailes a realizar. En algunos eventos, como en el pionero Dantza Plazan de Vitoria-Gasteiz son los profesores de la Academia de Folklore los guías del baile, pero en otros casos, los maestros asumen un mayor protagonismo y las sesiones se anuncian ya incluyendo como reclamo el nombre del director del baile, como por ejemplo "Dantza Piko" de Patxi Perez y "Urbeltzen Dantza Ganbara", de Juan Antonio Urbeltz.



Patxi Perez, ha adaptado una fórmula de baile bastante extendida en Europa, y está recorriendo con éxito un gran numero de plazas, tanto con su grupo Batbiru, como con Tapia eta Leturia. Se introduce entre el público, en mitad de la plaza, y comienza a enseñar sencillos pasos de baile. A medida que el público trata de imitar los pasos que va marcando, los músicos comienzan a tocar al ritmo de la enseñanza. Unas pocas nociones, y comienzan a bailar aleccionados por Patxi Perez, que durante el baile sigue ofreciendo indicaciones. Junto a los jauziak y fandangos y arin-arin, se bailan varias contradanzas y mazurcas de otras regiones de Europa propicias para ser enseñadas y bailadas directamente en la plaza.



"Urbeltzen Dantza Ganbara" desarrolla una fórmula parecida y se realiza con un repertorio compuesto principalmente de jauzis, dantza-luzes e ingurutxos. El investigador folclorista Juan Antonio Urbeltz, acompañado por maestros de danza y músicos del grupo Argia, se encarga de dirigir la sesión de bailes. Urbeltzen Dantza Ganbara se ha concebido fundamentalmente para ser realizado en recintos cerrados, y aunque se ha llevado a cabo en varias localidades su sede principal se encuentra en los Kafe Antzokia de Bilbao y Ondarroa. El grupo de baile Argia lleva ya cuatro años realizando mensualmente el "Urbeltzen Dantza Ganbara" en el Kafe Antzokia de Bilbao, una sesión que se ha convertido en cita obligada para muchos amantes del baile.



También en Bilbao, la asociación Bizkai Folklor Elkartea que dirige Sabin Egiguren ha desarrollado una importante labor de difusión de danzas tradicionales a través de numerosos cursillos que ha ido organizando desde hace 20 años. Tratando de recuperar el placer por bailar en la plaza, esta asociación organizó durante varios fines de semana del año pasado en el Arenal De Bilbao una romería denominada "Bilbo Dantzan euskal erromeria". En la programación del 2002 el programa ha contado con el patrocinio del Ayuntamiento de Bilbao y la participación de varios grupos de baile de la capital vizcaina junto a Bizkai Folklore Elkartea. De este modo, las romerías se han extendido también a Santutxu, Basurto y Deusto. (4)



En este mismo marco que trata de impulsar los bailes de plaza se pueden encuadrar también la "Erromeria Eguna" que se celebra en Renteria desde 1999 y la "Erromeria Nazionala" que ha organizado Euskal Dantzarien Biltzarra en 2002 en Bergara y que llegará a una nueva localidad vasca cada dos años. En ambos casos, trikitilaris, albokaris, txistularis y grupos de música tradicional interpretan melodías que invitan al baile en calles y plazas durante toda la jornada. Las semanas previas a su celebración se organizan cursillos para que la gente que desee participar en las romerías pueda aprender a bailar.



Resulta inevitable preguntarse por el motivo que lleva a diferentes asociaciones, entidades y personas individuales a encaminar sus esfuerzos en parecida dirección. Xabier Itzaina se plantea varias interesantes preguntas al analizar las causas de este fenómeno en el País Vasco continental. "¿Acaso tratan de recuperar una identidad ya perdida los nuevos defensores del folklore? ¿Quizás porque el baile resulta una herramienta más fácil de adquirir para acceder al mundo vasco? ¿Es quizás el nuevo "baile comunitario" una manera de reforzar el vínculo social en vías de desaparición?". También nosotros nos preguntamos qué se esconde tras este amplio cúmulo de actividades. Y es que si bien ante la homogeneización cultural que empieza a imperar a la par que la globalización, la búsqueda de la identidad perdida constituye uno de los puntos más importantes junto con la reivindicación de las características diferenciadoras, tampoco se debe olvidar el poder de atracción del placer de bailar, de moverse al ritmo de la música. Pero en una sociedad que presenta tan amplia oferta de baile, desde el Baile de la Era hasta los bailes de salón, desde las sevillanas al Aserejé, tampoco es de extrañar que los impulsores de las danzas tradicionales se mantengan alerta y experimentando nuevas estrategias.



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(1) "Dantza Plazan, bailar por el placer de bailar" in Doinu eta Dantza N.8, Boletín de la Escuela Folklórica de Vitoria-Gasteiz, nº 8, 6 de junio de 2002, pág. 6. (VOLVER)

(2) ARAOLAZA, Oier, "Haritz Euskal Dantzari Taldea 25 urte dantzan" in Elgoibar Dantzan, Ongarri, Elgoibar, 1999, pág. 108. (VOLVER)

(3) "kasik masifikazio fenomeno". ITZAINA, Xabier, "Herri kulturatik euskal kulturarat. Dantza Ipar Euskal Herrian", in Sukil3. Cuadernos de Cultura Tradicional, Ortzadar Euskal Folklore Taldea, Iruñea, 2000, 337. orr. (VOLVER)

(4) ANGULO, Joselu, "Bilbao Dantzan", in dantzan.com, http://www.dantzan.com/1012209559/index_html (VOLVER)

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Oier Araolaza, dantzari y antropólogo

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