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Danzas que cuentan la Historia

Más de cien vecinos representan con bailes la guerra entre agramonteses y beumonteses

Egilea
Marian Zozaya Elduayen
Komunikabidea
Noticias de Navarra
Mota
Erreportajea
Data
2015/09/27
Lotura
Noticias de Navarra

Lo que está escrito sobre que en Aoiz se libró una batalla entre los ejércitos agramontés y beaumontés con posterior firma de la paz en 1479 (el escudo de la villa representa este hecho) quedó ayer representado por más de un centenar de vecinos y vecinas impulsados por Agoizko Dantzari Taldea, el grupo de danzas local, cuyos miembros han logrado poner en escena esta actividad con una respuesta popular sin precedentes.

Las nuevas danzas de Aoiz, ayer estrenadas ante una plaza llena en el marco de las fiestas txikitas de San Miguel, hablan además, del antiguo oficio de sus pelaires, trabajadores de los telares y paños, a los que ayer dieron vida las dantzaris con sus mandarras de hilo y grandes cintas de colores.

En total fueron más de 130 personas. Nunca pensaron los dantzaris que el estudio de las danzas locales, en el que trabajan desde hace años, les llevaría a llenar la plaza multiplicando sus filas como ayer lo hicieron, con cuadrillas y familias que no dudaron en dar el sí a su iniciativa.

Con sol y un ambiente extraordinario, a las once de la mañana, hora convenida, la plaza del Mercado acogió el almuerzo y los últimos preparativos antes del desfile, con algún ensayo que otro.

Alejandro Hernández e Iñaki Francisco (38 y 41 años, respectivamente) de la cuadrilla Game Over, formaron un grupo completo de ocho soldados y algunos más repartidos en otros grupos. De Canarias el primero, agoizko de toda la vida el segundo, se apuntaron sin reservas. “Es algo nuestro, muy bonito, una representación del pueblo con la que hemos disfrutado todos mucho, y pensamos que en el futuro se animarán más; todo es empezar”, expresaban en el almuerzo. En cuanto a la danza, aseguraban que no les había resultado difícil, “pero hay que cogerle el aire, y llevar el ritmo y sincronizar”, afirmaban.

De Los Trolls, cuadrilla “de barra fija”, de los que nunca bailan, se implicaron once. “Somos los que más hemos tenido que ensayar, desde junio, pero esto es algo muy grande; teníamos que participar”, comentaba Idoia Villanueva, mientras ultimaba su traje Laura Urrestarazu.

Por la txaranga acudieron, Rebeca Itoiz, Mirian Vidondo y Naiara Zunzarren. “Hemos ensayado poco, pero el oído está hecho. Nos hemos animado porque es algo distinto, novedoso, que cuenta la historia del pueblo”.

En marcha

Con interés manifiesto, enfilaron todos, haciendo un vistoso recorrido previo por la localidad. Encabezados por la princesa Magdalena, a quien representa una de las gigantas de la comparsa, los gaiteros de Sangüesa y Pamplona, Imanol Blasco, Patxi Bique y Elena Fraile. Soldados de los dos bandos, seguidos del grupo de txistularis y las dantzaris llegaban a la plaza de la Baja Navarra, escenario de la contienda y de la firma del tratado de paz.

Tambores de guerra y choque de espadas para simbolizar la contienda, con el Ezpatadantza y una danza sencilla de cien personas. Y tras la guerra, llegó la paz. Kepa Larrea bailó la figura, Ibai Cía ondeó la bandera de Navarra alzado, mientras que Oiham Gamio y Sergio Ozkoidi clavaron sus espadas en el suelo en representación de cada bando, agramonteses de blanco y rojo, beaumonteses de blanco y azul.

Las dantzaris dieron paso al tiempo de paz en la Zintadantza con sus atractivas cintas de colores de 14 metros, símbolo de los pelaires. Y la vida siguió en Aoiz después de la guerra, con fiesta en forma de Ingurutxo, Jota y Zorziko, y evidente satisfacción colectiva y popular.

Espectacular desfile previo a las danzas, encabezado por giganta y gaiteros.

Espectacular desfile previo a las danzas, encabezado por giganta y gaiteros. (MARIAN ZOZAYA)

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