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"Cuando me puse el velo total sentí que me asfixiaba"

La tunecina Héla Fattoumi, en AlhóndigaBilbao

Egilea
Maite Redondo
Komunikabidea
Deia - Noticias de Bizkaia
Tokia
Bilbao
Mota
Albistea
Data
2011/03/02
Lotura
Deia - Noticias de Bizkaia

Héla Fattoumi, coreógrafa y bailarina de origen tunecino y residente en Caen, cuenta que su abuela se quitó el hijab (el vestido islámico que cubre todo el cuerpo de la mujer) para demostrar que nada podía aislarla del resto del mundo. "Mi madre no lo usó nunca, pero con el auge de movimientos integristas y fundamentalistas, cada vez se utiliza más no solo en los países árabes sino también en todo el mundo. He empezado a verlo en todas partes a los que voy, en el metro, en la universidad... Incluso en Túnez, donde antes no se veía tanto. En junio de 2009, coincidiendo con el debate sobre el velo islámico en Francia, sentí la necesidad de ir a comprarme uno. Quería saber porqué querían hacer que desapareciera el cuerpo de la mujer".

Este fue el punto de partida de Manta, el espectáculo de danza coreografiado con Éric Lamoureux - con el que dirige el CCNC de la Baja Normandía- , que AlhóndigaBilbao acogerá mañana, a partir de las 20 horas, dentro de la programación de Dantzaldia, que organiza la Fundición, y que, en esta ocasión, cuenta con la colaboración del Instituto Francés de Bilbao.

Fattoumi confiesa que al ponerse esta especie de burka, se dio cuenta enseguida de que estaba llevando no solo un traje, "sino que estaba encerrada. Empecé a sentir que me asfixiaba. Me di cuenta de que no podía bailar, como lo hacía habitualmente, estaba al servicio del tejido". Esta bailarina y coreógrafa se define como "una mujer árabe, moldeada desde dos culturas, emancipada, muy próxima a la cuestión de la libertad de las mujeres, la libertad de vivir su vida sin restricciones, sin prohibiciones. Cada vez que veo a una mujer con el hijab me estremezco y me invade la indignación".

reacciones En el escenario, Fattoumi, vestida con un velo blanco, intenta transmitir a través de la danza cómo el velo integral no solo oculta la identidad de la mujer, sino que la somete a un ritmo de existencia diferente del resto de la sociedad, de la que queda aislada. Al final, como en un grito de liberación, se retira el velo. Junto con Éric Lamoureux lleva con Manta 50 representaciones en Francia, Alemania, Bélgica..., y en todos los países la mayor parte del público suelen ser mujeres, aunque reconoce que en Francia no ha ido ninguna con velo a ver el espectáculo "porque estas mujeres consideran que la danza y el teatro no es para ellas. En Berlín, sí he podido ver alguna con un pañuelo cubriéndose la cabeza como símbolo de su identidad musulmana", explica. "Hay algunas personas que han hecho otra lectura del espectáculo, como herramienta que fomenta la islamofobia, y me preguntan si tengo miedo de la reacción del Islam. Les contesto que tengo derecho como mujer árabe a criticar su uso" Aunque afirma que no ha recibido críticas violentas: "Nadie nos ha acusado de habernos vendido a Occidente".

Entre sus sueños está presentar Manta en Túnez. "Este año estábamos invitados, pero tras los sucesos de enero, es un país que se está reconstruyendo y que va a necesitar tiempo. Sería el primer país árabe en el que me gustaría bailarlo. En Túnez las mujeres no acostumbraban a llevar este tipo de velos como en Irán o Arabia Saudí, pero ahora se ven cada vez más por las calles. Es una especie de moda que llega de las televisiones por cable como Al Yazeera, que hay en casi todas las casas tunecinas tras la Guerra del Golfo. Hay mucho debate sobre ello. Son velos importados".

La bailarina y coreógrafa de origen tunecino Héla Fattoumi, en la AlhóndigaBilbao.

La bailarina y coreógrafa de origen tunecino Héla Fattoumi, en la AlhóndigaBilbao. (J.J. Martínez)

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