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Críticos los cuatro

El Paloteado de Cabanillas, que ha cumplido cuatro años, se ha convertido en una tradición que censura al patriarcado, a la Iglesia y a los políticos

Más de un cabanillero se fue el miércoles con el rabo entre las piernas a casa, víctima de la vergüenza que le supuso ser protagonista de una de las anécdotas que invadieron al Paloteado del pueblo. Pero lejos de tomárselo mal, los vecinos saben perfectamente que las peripecias que sufren a lo largo del año corren el riesgo de ser aireadas públicamente en el multitudinario acto, que este año ha cumplido su cuarta edición. Y aunque sea joven, ya es todo un experto, y es que ha aprendido de los grandes paloteados de la Ribera. Quizá por su corta edad, este paloteado se ha alejado del humor casposo y rancio que parece acechar al de otros lugares y ha hecho alarde de un buen gusto de lo más refrescante.
Egilea
Iñaki Parra Lazaro
Komunikabidea
Noticias de Navarra
Tokia
Cabanillas
Mota
Albistea
Data
2017/08/18
Lotura
Noticias de Navarra

En medio del arsenal de batallitas que el grupo había preparado para el disfrute de los asistentes, se dio un mensaje en favor de la igualdad: “Ni una mujer menos ni una agresión machista más”, se pudo escuchar en la plaza del Ayuntamiento por la boca del Ángel. Pero no solo hubo palabras para las mujeres, sino que la comunidad LGTBI también tuvo su hueco en uno de los paloteados más reivindicativos de Navarra. Por ello, las llamadas al civismo y al respeto supusieron el grueso de las críticas, y todo sin dejar a un lado el humor y la creación de cientos de carcajadas entre los asistentes. Aunque, sin duda, la queja más dominante fue en el tema educativo, ya que el pueblo será el único lugar de la Ribera donde los niños continúen teniendo jornada partida al no darles tiempo a aprobar un cambio. También se reclamó un instituto para la zona de Fustiñana, Ribaforada y Cabanillas, se criticó el abuso de los profesores interinos que no pueden comprometerse con proyectos y se recordó a los docentes jubilados. Además, se reconoció la necesidad de potenciar la población de la localidad y se manifestó la mala temporada del equipo de fútbol. Por último, se aprovechó para recordar la dimisión del alcalde del pueblo, la necesidad de habilitar unos baños públicos y de cuidar las carreteras y el medio ambiente. Un sinfín de críticas que vecinos y foráneos supieron aceptar con gran deportividad.

Gustavo Pérez (Mayoral), Carlos Catalán (Rabadán), Raquel Arellano (Ángel) y Paul Compés (Diablo), acompañados por más de 20 danzantes y tres gaiteros, fueron los encargados de la representación, un acontecimiento que cada año suma a más jóvenes dispuestos a tomar el relevo y a continuar con la celebración en el futuro. A las típicas partes de baile y teatro, este Paloteado suma la curiosa torre humana de dos pisos que se ejecuta al finalizar la obra, en la que un niño, desde lo alto de la misma, grita: “Viva Cabanillas y Viva San Roque”, justo antes de que los aplausos invadan la plaza.

Danzantes en uno de los múltiples bailes del Paloteado.

Danzantes en uno de los múltiples bailes del Paloteado. (IÑAKI PARRA LÁZARO)

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