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Cincuenta mil miradas clavadas en la ría

El Red Bull Cliff Diving de Bilbao, ganado por el ruso Silchenko, se convierte en un éxito de público a pesar de la lluvia que cayó en algunos momentos. El vencedor agradeció la energía que le dio la gente
Egilea
José Basurto
Komunikabidea
Deia
Tokia
Bilbao
Mota
Albistea
Data
2014/09/20
Lotura
Deia

El momento más delicado de el Red Bull Cliff Diving de Bilbao se produjo cuando Alberto, un veterano dantzari del grupo Salbatzaile de Castaños, bailó el aurresku de honor sobre la plataforma desde la que iban a lanzarse los clavadistas. Lo hizo sobre dos escasos metros cuadrados, a 27 metros de altura y sin red. Así que el público, que enmudeció durante el minuto y medio que duró la ejecución, premió su gallardía, por no decir cojones, con el aplauso más sonado de la tarde. Con él empezaba el espectáculo más novedoso de los últimos años en la capital vizcaina. Y para verlo, hasta allí se acercaron 52.000 personas a lo largo del día, según la organización. Aguantaron los chaparrones, que en algún momento llegaron a ser intensos. Pero nadie se quería ir. Todo el mundo deseaba ver cómo terminaba la prueba, que finalmente fue ganada por el ruso Artem Silchenko, seguido por el británico Gary Hunt. El público disfrutó con sus piruetas en el aire, pero también los protagonistas. Todos los clavadistas señalaron que el escenario había sido “único y espectacular”. El ganador añadió algo más: “Lo mejor ha sido el público”. Agradecía de esta forma los ánimos que le dieron las cincuenta y dos mil miradas que ayer se clavaron en la ría.

La parada en Bilbao de esta competición de saltos extremos se salda con un récord. Ha batido la cifra de asistencia de las otras cinco que se han celebrado hasta el momento (Cuba, Estados Unidos, Irlanda, Noruega y Portugal). La cita de la capital vizcaina tenía el aliciente de disputarse en un entorno urbano, algo poco común en el circuito. Pero los organizadores, cautivados por el Guggenheim y el puente de La Salve, apostaron muy fuerte por incluir Bilbao en el campeonato.

Todo salió según el horario previsto por la organización. A las dos en punto de la tarde comenzaba el espectáculo de la mano del televisivo Joxe Felipe Auzmendi, el speaker local que retransmitió el evento con la ayuda de los comentarios técnicos del saltador Javier Illana. Un cuarto de hora más tarde llegaban a bordo de tres traineras del club de remo Deusto los 14 clavadistas. Cada uno de ellos enarbolaba la bandera de su país de origen. Fue entonces cuando el dantzari puso los pelos de punta a más de uno del público, que para ese momento abarrotaba ambas riberas de la ría hasta el puente de Deusto y muchos de los balcones de las viviendas de la Avenida de las Universidades. Sobre la lámina de agua, cientos de piragüistas, paddel surfistas y embarcaciones de recreo fondeaban frente al puente de la Salve.

Mientras los deportivas se preparaban para los saltos, el alcalde Ibon Areso agradeció en público la decisión de Red Bull de organizar la parada en la capital vizcaina porque “esto nos ayuda a potenciar esa proyección internacional que tiene Bilbao”. Y viendo el panorama, la cantidad de público que había, dijo muy orgulloso que “esto vitaliza mucho la ciudad porque es un espectáculo muy participativo”. A las 14 horas y 35 minutos Alessandro de Rose tenía el honor de ser el primero en lanzarse al agua. Y en ese preciso momento comenzaba a llover. Primero una gotitas sin importancia y posteriormente un buen chaparrón. Pero la lluvia no amilanó a los miles de espectadores. Muy poca gente se fue. La mayor parte aguantó el agua durante la hora y media siguiente para ver evolucionar a los clavadistas. Todos, sin excepción, fueron animados antes de lanzarse al vacío, aunque algunos más que otros. Por ejemplo, el colombiano Orlando Duque, que cada vez que se asomaba por la plataforma, el público le ovacionaba. O también el joven Jonathan Paredes, que en uno de los saltos apareció con una camiseta del Athletic. Poco a poco fueron saltando hasta que quedaron ocho clavadistas para disputar la gran final, a un solo salto. Y allí se vio la calidad de los que a la postre se subieron al podio. El ganador Artem Silchenko, mereció un 10 en su tercer salto, lo que le dio la renta suficiente de puntos como para superar a Gary Hunt en el último momento. El británico, al conseguir la segunda plaza en Bilbao, se asegura el triunfo final en de el Red Bull Cliff Diving World Series 2014 a falta de la última prueba en México. Silchenko, que ganó el campeonato el año pasado, ayer se sentía muy feliz, no solo por el triunfo sino por el ambiente que había vivido. “Ha sido increíble ver a tanta gente animando y dando toda esa energía, que he querido devolverla”, decía. Por eso confesaba que “me gustaría volver a Bilbao”.  

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