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Charles Jude: «Los Ballets Rusos revolucionaron el modo de bailar»

Fundación Kursaal presenta esta tarde su particular 'Homenaje a los Ballets Rusos', interpretado por el Ballet de la Ópera de Burdeos

Egilea
Iratxe de Arantzibia
Komunikabidea
Diario Vasco
Mota
Elkarrizketa
Data
2009/11/05
- ¿En qué consiste el 'Homenaje a los Ballets Rusos' que presentan?

Con motivo del centenario del nacimiento de los Ballets Rusos, el Ballet de la Ópera de Burdeos ha creado un programa con cuatro obras maestras que definen la exitosa aventura de la compañía dirigida por Diaghilev. Petroushka representa el modo de vida ruso del siglo XIX. Fokine imagina un pequeño teatro con tres títeres, que llegan a tener vida y sentimientos cercanos a los de un ser humano y su coreografía es muy dinámica, con danzas inspiradas en el folklore ruso. La siesta de un fauno es una coreografía en dos dimensiones, que recuerda a un vaso griego, en la que Nijinsky desprecia el lenguaje clásico en busca de uno nuevo. El espectro de la rosa fue el primer ballet que dio la oportunidad al público de conocer a Nijinsky. Se trata de una coreografía muy clásica. Vamos a interpretar La consagración de la primavera en la versión de Léonide Massine, no en la de Nijinsky. Los cuatro ballets que conforman el programa Kursaal son hitos importantes en la historia de la danza y, a la vez, son muy representativos de la diversidad de los Ballets Rusos. Fueron las mejores creaciones de su tiempo.
- ¿Por qué tuvo tanto impacto el nacimiento de los Ballets Rusos?
- Su aparición fue una verdadera revolución en el modo de bailar de comienzos del siglo XX, después del estilo académico de Marius Petipa. Ellos cambiaron el concepto del ballet. Un espectáculo podía componerse de varias obras, no sólo de una historia. Además, Diaghilev invitó a grandes artistas a colaborar con él, como pintores, escritores, escenógrafos, no sólo a bailarines, lo que era totalmente nuevo. Por ejemplo, trabajó con Léon Bakst, Picasso, Coco Chanel o Stravinsky, entre otros.
- ¿Cómo definiría el estilo coreográfico de Michel Fokine, autor de "Petroushka" y de "El espectro de la rosa"?
- Resulta muy difícil definir a Fokine a través de estas dos piezas, porque una es más cercana a la danza folklórica y la otra al lenguaje clásico.
- Apelado como el "Dios de la danza", Nijinsky coreografió "La siesta de un fauno" y "La consagración de la primavera", ambas muy polémicas.
- El recuerdo de su interpretación y de sus espectaculares saltos en El espectro de la rosa le valió el sobrenombre del Dios de la danza. Desde un punto de vista coreográfico, su lenguaje es una abstracción del clásico, porque él no quería ser considerado un bailarín-saltarín sino un artista. Así, aparcó el virtuosismo técnico a favor de los sentimientos interiores del intérprete. La siesta de un fauno fue polémica por su alto contenido sexual que provocó un gran impacto en el público. La consagración de la primavera fue más polémica por la música. Y la coreografía de Nijinsky también fue atacada, porque se pensó que incrementaba la fealdad de la música.
- Nijinsky también cambió la manera de interpretar de los bailarines masculinos.
- Diaghilev quiso subrayar la sensualidad de los bailarines masculinos, para que ya no fueran más sostenedores para la bailarina, y para que tuvieran una participación verdadera. Además, Diaghilev estaba muy interesado en el orientalismo, también muy presente en las obras de los Ballets Rusos como Sherezade o Le Dieu bleu.
- Y después de Nijinsky, su maestro y mentor, Rudolf Nureyev continuó la revolución masculina.
- Nureyev, quien también fue llamado el Dios de la danza en la segunda mitad del siglo XX, cambió la manera de bailar para los bailarines masculinos, porque él se forzó para bailar las variaciones masculinas en los ballets de Marius Petipa, en los cuales él tenía, más o menos, tanto a bailar como las bailarinas. Nureyev era muy exigente y severo en la danza. Él decía que, si queríamos que la danza fuera reconocida como un arte, no podíamos mentir.
- Como director del Ballet de la Ópera de Burdeos, ¿cómo es la compañía?
- Ésta consta de 38 bailarines: tres estrellas, seis solistas y 29 miembros del cuerpo de baile. Cuando yo estaba en el Ballet de la Ópera de Paris tuve contacto con diferentes estilos de danza, desde el clásico al contemporáneo, y quiero que el Ballet de la Ópera de Burdeos tenga el mismo tipo de repertorio, así que bailamos clásico, neoclásico y contemporáneo. Todos los años vienen jóvenes coreógrafos para crear nuevas obras para la compañía porque sin esa renovación la danza moriría.
- Pero los tiempos cambian y desaparecen las compañías de clásico.
- Por desgracia, los tiempos están cambiando mucho. En Francia sólo quedan dos o tres compañías que bailan clásico. Esto es muy triste, porque hay muchos jóvenes y brillantes bailarines clásicos en los conservatorios, que simplemente no pueden encontrar trabajo en Francia. Mi reto como director es mantener vivo el repertorio clásico y aumentar el repertorio global de la compañía lo más que pueda, porque es muy interesante para los bailarines descubrir y trabajar diferentes estilos.
- La última visita a San Sebastián del Ballet de la Ópera de Burdeos fue en 2005, también en el Kursaal. Usted interpretó al Dr. Coppelius en "Coppelia". ¿Estará mañana bailando en el escenario?
- Tengo muy buenos recuerdos de mis actuaciones en San Sebastián. Es un buen público y muy entusiasta. Y sí, voy a encarnar al fauno en La siesta de un fauno.


LOS DATOS

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