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Bailes de cortejo

Urdaibai Dantza Taldea recupera los pasos de las erregelak, parte del aurresku que servía para relacionar a los mozos en las romerías

Egilea
M. José Ansotegi
Komunikabidea
El Correo
Tokia
Gernika
Mota
Albistea
Data
2003/08/24

Esta pieza se realizaba sobre todo en puntos como Lumo, Forua o Ariatza. El que ocupa el primer lugar de la soka dantza de mozos baila y saca a una chica para la que realiza el homenaje. Luego la cadena prosigue y el último pasa a ocupar la cabeza y repite la operación con otra joven.



«Una vez completada esta ceremonia, la soka intercala al resto de participantes. Así que se puede decir que era una danza de cortejo», explica Jesús Irazabal, uno de los motores de la agrupación forutarra. El aurresku que se baila en la actualidad presenta una desviación del motivo por el que nació, dentro de las romerías.



De Muxika a Busturia



«Socialmente era importante ya que, de alguna manera, la chica elegida estaba comprometida ante su sociedad. Asimismo, los mozos iban a otros municipios a bailarlo aunque eran los locales los que tenían preferencia para protagonizar la primera de las soka dantzas en la plaza», señaló.



Las fuentes documentales que Urdaibai Dantza Taldea ha empleado para recuperar la historia y coreografía de las erregelak es muy variada. Cuando iniciaron su labor en 1981, acudieron a los mayores de las anteiglesias para que les narrasen sus recuerdos.



«De ahí sacamos anécdotas que nos dieron una visión del uso de esta danza y de su configuración. Después, la mayoría de estas personas fallecieron y la última etapa de investigación, sobre la ropa, orden del aurresku en la plaza y cuestiones similares, la completamos con documentos, sobre todo fotografías de época», destacó.



Aunque el nombre mismo de los pasos, erregelak, induce a pensar en un ritual medido y estricto, su emplazamiento dentro de la romería y el protagonismo que se centra en los mozos desde los dieciocho años de edad hasta que contraen matrimonio deja entrever que hay espacio para un guiño a las reglas. «No eran una cuestión estricta. Se seguían las normas básicas de la coreografía pero luego cada ejecutante aportaba su forma de bailar y su carácter. Desde el elegante al txirene», apuntó.



Mientras las soka dantzak son comunes a todos los territorios vascos, las erregelak se circunscriben a una franja concreta que va desde Muxika a Busturia. «Hay algo similar en el Duranguesado pero no son iguales. Creemos que nace en la zona de Gorozika, desde las asociaciones de mozos y en torno al pellejo de saragi. Allí no tenían vino y había que ir a buscarlo en carro a otras zonas con lo que los saragi-mutilak empiezan a controlar así la romería. Hay que tener en cuenta que aunque todos bailaban el aurresku, la parte de erregelak es una danza masculina dedicada a la mujer», recalcó.



Relación social



Uno de los últimos lugares donde se bailan estos pasos es en Santa Lucía, perteneciente a la anteiglesia de Lumo y nombres como Bartolo y Mili son protagonistas incluso ya en la posguerra. «Gernika era villa y funcionaba de otra manera. Las erregelak pertenecen al ámbito rural», explicó.



La reciente presentación de esta danza estaba dirigida a intentar recuperar no sólo la ropa que los baserritarras de antaño alargaban y remendaban para lucir como nuevas en las romerías, sino el papel que este aurresku ejercía como vehículo de relación social en una mezcla de ensayo coreográfico, puesta en escena teatral e ingrediente para crear ambiente popular.

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