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"Bailaba la jota en la Ribera"

Sal&Pimienta

Egilea
Gabriel Aenjo
Komunikabidea
Diario de Navarra
Mota
Elkarrizketa
Data
2010/02/21
Bailarían, director, coreógrafo, formador de una generación prodigiosa: Tamara Rojo, Lucía Lacarra, Ángel Corella o Igor Yerba, nacido en Zaragoza hace 62 años, sueña que España sea como Alemania: cada región, una compañía de ballet. Amarrado a los sueños ha creado en Madrid una fundación y un ballet mestizo de razas para niños con problemas familiares. En la ilusión, la ayuda y el esfuerzo, asegura, han encontrado su herramienta de convivencia.

"En España resulta que el niño que juega a fútbol es como tiene que ser, pero que baile se ve como algo muy raro", pero no es el caso de su familia. Se declara orgulloso de sus hijos: Víctor baila, canta y dirige Famay Josué se forma en el ballet clásico. Celebra el XX aniversario de su compañía con Beethoven,coreografía que presentará el sábado en Pamplona. Indagando movimientos y sentimientos para Beethoven crujió por dentro: Bèjart, su maestro, moría.

Aragonés de abuelos paternos de Monteagudo. ¿Empezó bailando jotas?

Ya lo creo. En la ribera navarra. Las fiestas eran maravillosas. Y cuando oigo cantar una jota se me ponen los pelos de punta. Disfrutaba muchísimo. Me impresionó de niño ver una toma de hábito en un convento de monjas de Monteagudo. Un rito fantástico.

Y a partir de ahí quiso crear una coreografía...

No, pero quise hacer Santa Teresa de Jesús.

¿Como maño y navarro se declara tozudo?

Y tenaz.

¿Ama el baile sobre todas las cosas?

Es mi filosofía vital y mi trabajo. Es mi fuente para poder vivir. Es maravilloso y una terapia fantástica. Te transporta. Si tienes penas se te van bailando y si estás alegre lo pasas fenomenal.

¿Por ese amor a la danza ha sufrido dos infartos o es que se cuida poco?

Estuve seis meses mal, pero la vida es sabia y me enseñó que era muy importante disfrutar cada instante. Pero soy de vida muy sana, de otra forma no podría levantarme a las siete para dar clase.

¿Como en el deporte, en el ballet se debe entregar el alma al cuerpo?

El alma se entrega al público, pero dándote a tope para trasmitir lo que sientes. El bailarín es un deportista de elite: horas de esfuerzo y trabajo sin mirar al reloj.

¿Algún mal paso por la vida?

Uno con caída y rotura de ligamentos. Me dejó inactivo tres años. Pero saqué partido: me hice más artista e interpretaba porque algo había que hacer para disimular el dolor.

¿La fealdad es incompatible con el ballet?

La fealdad está en uno mismo. Estoy haciendo un ballet sobre un psiquiátrico y los bailarines tienen que adoptar formas contraídas.

¿A su edad se ve esbelto o con el chasis deformado?

Estoy en la edad sabia. Me veo diciendo: que tío más estupendo con la edad que tengo.

¿Sin espejo uno no es nada en la danza?

El espejo está en uno mismo para que te responda cómo querrías verte.

¿Se imagina un pas de deux entre Aguirre y Gallardón?

No, pero sí un minueto. Y también un pasodoble. No baila el que quiere, sino el que puede.

¿Y con lo que nos llueve, el país qué tal baila?

Deprimido con esta crisis.

Sus discípulos, figuras mundiales, actúan poco en España...

El español es muy crítico con el español. Pero con un ballet clásico nacional, como en otros países, vendrían más a actuar a su país.

¿Decía Rudolf Nureyev que usted era el mejor dando giros. ¿Ha dado muchas vuelta por la vida?

Tantas como un ventilador.

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Víctor Ullate asegura que el espejo de una personas se encuentra en el interior de uno mismo.

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