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Artium y La Fundición se abren a la danza de Höbling y Naranjo

Los espectáculos suponen el estreno en España de unas coreografías instaladas en la vanguardia

Komunikabidea
El Correo
Tokia
Vitoria
Mota
Albistea
Data
2005/05/13

Las bailarinas y coreógrafas Saskia Höbling y Moravia Naranjo presentan hoy en el museo Artium, de Vitoria, y mañana en La Fundición, de Bilbao, sendos espectáculos de danza contemporánea. Las funciones, anunciadas en el centro de arte para las 20 horas de hoy y en la sala alternativa de la capital vizcaína (Francesc Macià, 1 y 3. Deusto) mañana y pasado, a las 20.30, suponen la presentación de ambas coreografías en España.



Las dos artistas forman parte de la compañía austríaca Dans. Kias, creada por Saskia Höbling en 1995. La coreografía que ella misma interpreta lleva por título 'Exposition corps'. En ella propone una mirada al cuerpo que oscila entre una visión desnuda y otra contextualizada. Este trabajo forma parte de una trilogía, iniciada con 'Other feature' y que La Fundición programó el otoño pasado dentro del Festival Bilbao Antzerki Dantza.



La coreógrafa austriaca se ha centrado en los últimos años en investigar la subjetividad del cuerpo humano, convencida de que las experiencias que uno vive provocan recuerdos que tienen efectos sobre la forma en que se expresa.



Según Höbling, en 'Exposition corps', «esos recuerdos y experiencias son traídos, vividos y exteriorizados por mi cuerpo, expuestos en el espacio y enfrentados con otros recuerdos, los que poseen los espectadores». De esa forma, la memoria se convierte en el vehículo a través del cual realizar la investigación.



La segunda pieza del programa es 'Atraída', en la que la venezolana Moravia Naranjo crea una atmósfera íntima con la música de un acordeón como fondo, gracias a la colaboración de Krisha, escenógrafa y responsable de la iluminación en ambos trabajos.



Peligro de desequilibrio



De esa forma, Naranjo aprovecha para hablar de la atracción, la emoción y la gravedad, además del peligro permanente que supone para cualquiera el traspasar la línea del equilibrio. La venezolana incide en el sentimiento de estar confuso, momentos en el que no se sabe si uno va o viene. Para recrear estas sensaciones, aparecen muy pocos elementos; tan sólo un acordeón, un suelo blanco y una pared del mismo color, cubierta por un marco vacío.



Naranjo estudió danza en la Universidad de Caracas. Durante diez años, participó en la compañía Pisorrojo, de la que llegó a ser coreógrafa. Más tarde, se trasladó a Viena, donde se instaló, y en la que hace dos años obtuvo el Premio de las Artes en la categoría de danza.

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