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Alsasua se encuentra entre robles

Komunikabidea
Diario de Noticias
Mota
Albistea
Data
2006/06/30

Hasta el lugar se acercaron unas 3.000 personas, según fuentes de la Policía Municipal. Muchos lo hicieron en coche pero antes de las 10.30 horas, momento en que se cerró al tráfico la pista que lleva hasta la ermita, un templo rodeado de robles centenarios y leyendas que comparten Alsasua y Urdiain. Su propiedad fue motivo de litigios entre ambos ayuntamientos. Los mayores de Alsasua contaban que los urdiaindarras la vendieron por chocolate junto con Zangitu mientras que estos últimos lo negaban, diciendo que sus vecinos habían corrido las mugas. Lo cierto es que en la pared sur se marcó la linde de ambos pueblos. Así, el santo se encuentra en Urdiain mientras que la puerta principal se halla en Alsasua. En su dintel se puede leer que en el lugar fue proclamado el primer rey de Navarra, García Ximénez, en 717, hecho con poca validez histórica.

Volviendo a la fiesta, la jornada comenzó temprano, sobre todo para los cocineros encargados de elaborar las comidas. Había que preparar el fuego para tener buena brasa así como disponer de todo lo necesario. Los encuentros fueron en familia y sobre todo en cuadrilla. Así lo hicieron los veteranos del Lagun Onak, mientras sus mujeres lo hacían por su cuenta. Según contó Jesús Aldasoro, lo celebran desde 1950. Otra mesa destacada era la del Ayuntamiento, que acudió hasta el lugar en comitiva acompañada de txistus. Tras una misa a las once (hubo otra dos horas después), la alcaldesa, Asun Fernandez de Garaialde abrió la barrica de vino que después pudieron beber todos los asistentes. Fueron 600 litros de tinto que circuló de mano en mano, sobre todo en las 11 tazas de plata que no fueron suficientes para atender a los que se acercaban a beber. Pese a que pueda parecer una costumbre antihigiénica, la mayoría compartieron recipiente para seguir la tradición, que dice que las tazas no transmiten enfermedades, como recordaba Carlos Arza, uno de los empleados municipales encargado de repartir el vino.

Así, la mañana transcurrió entre visitas al puesto del Ayuntamiento y a las choznas y alrededor de la campa, donde se bailaron zortzikos, otro de los pilares de esta fiesta. Esta mutil dantza propia de Alsasua se repitió por la tarde, tras el reparto de 2.000 farias por parte de la corporación. En esta ocasión inauguró el baile la alcaldesa, y le sucedieron otros zortzikos hasta bien llegada la tarde. La vuelta fue a las 20.00 horas, encabezada por los txistularis, un acto que cada año va perdiendo participación porque la gente se resiste a abandonar San Pedro.

La ermita. En el dintel de la puerta se dice que fue reedificada en 1647. Así debió ser, pero no otro hecho que se puede leer, que García Ximénez fue proclamado primer rey de Navarra en 717 en este mismo lugar. Está situada en terrenos de Alsasua y Urdiain, localidad que celebrará su romería el próximo domingo, dando comienzo a sus fiestas. Preside el altar una escultura de San Pedro de la primera mitad del XVII, portando llaves y libro.

La fiesta. El ritmo de las celebraciones está marcado por cohetes y el sonido de los txistus, que tocan una y otra vez el zortziko de Alsasua, al que se animan numerosos vecinos. Otro sonido mas molesto y que también es muy habitual este día es el de los petardos. El vino -el Ayuntamiento repartió ayer 600 litros- y la comida son los otros pilares de esta fiesta. Para la sobremesa, el Consistorio se hizo cargo de los puros. Fueron 2.000 farias.

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