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Adiós a un hombre polifacético y tenaz

El grupo de danzas Haritz y la Banda Municipal de Txistularis son algunas de las entidades en las que su vocación de trabajo dejó huella

Elgoibar despide hoy a Jose Inazio Sarasua, fallecido a los 60 años a causa de una enfermedad
Egilea
Aitor Zabala
Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
Elgoibar
Mota
Albistea
Data
2017/04/12
Lotura
Diario Vasco

No por esperado, el fallecimiento de Jose Inazio Sarasua debido a un cáncer ha sido menos doloroso. Su adiós supone la pérdida de un hombre que se ha desvivido por la cultura de Elgoibar. Su nombre está indisolublemente unido a Haritz Euskal Dantzari Taldea y a la Banda Municipal de Txistularis, pero también a otras muchas iniciativas, pues si algo le caracterizaba era una capacidad de trabajo y una pasión por lo que hacía verdaderamente inagotables.

Su trayectoria vital nos sitúa ante un hombre que vio la luz en 1956. Como tanto niños de Elgoibar se inició como dantzari en la asociación cultural Elgoibarko Izarra, pero el regalo que recibió cuando hizo la primera comunión, un txistu, marcó el inicio de una relación con este instrumento que se ha mantenido hasta el final de su vida. Siendo un chaval, se incorporó a la Banda Municipal de Txistularis siguiendo la estela de los muchos y buenos txistularis que ha habido en Elgoibar: los hermanos Ansola, grandes referentes de Sarasua, o el que fuera su maestro, Antonio Azpiazu. Años después pasaría a compaginar su función de txistulari con la de director de esta agrupación, cargo que ha ostentado hasta su fallecimiento.

Su figura ha sido una constante en las celebraciones que cuentan con la presencia de la Banda Municipal de Txistularis, como la procesión del Domingo de Ramos, las dianas dominicales o la Soka Dantza del día de San Bartolomé y la ezpatadantza de la calle Errosario, dos celebraciones que se han integrado de pleno en el acerbo cultural de los elgoibartarras, ayudadas en buena medida por el empeño de Sarasua de ponerlas en valor y revestirlas de la dignidad que merecían. Pero, sin lugar a dudas, donde Sarasua ha destacado ha sido en su faceta de agente dinamizador de la cultura local, en especial en el ámbito de la música y las danzas vascas.

Sarasua fue uno de los txistularis que participó en la creación de Haritz Euskal Dantzari en 1973 y, años después, en concreto en 1985, se hizo con la dirección de la agrupación, manteniéndose en ese puesto hasta que le cedió el testigo a Jon Lizarralde en el año 2000. Animado por el deseo de revitalizar el grupo de danzas, uno de sus primeros pasos fue lograr una mayor implicación del Ayuntamiento de Elgoibar ya que, tal y como él mismo comentó en una entrevista, «con la subvención que recibíamos no teníamos dinero ni para comprar alpargatas». También comenzaron con él los contactos con el grupo de danzas Argia y con el coreógrafo Juan Antonio Urbeltz, dos elementos claves en el desarrollo posterior del grupo, así como la apuesta por la captación y por una mejor preparación de los dantzaris, En poco tiempo, Haritz sufrió un crecimiento exponencial tanto en el numero y la calidad de sus miembros como en el nivel de sus actuaciones cara al público. Así llegaron las invitaciones a actuar en el extranjero y la participación en grandes montajes de danzas vascas como 'Zortziko', 'Alakiketan', 'Kondhaira' o 'Pas de Basque' que llevaron a Haritz a bailar en escenarios como el Victoria Eugenia y el Arriaga, inimaginables para los dantzaris elgoibartarras años atrás.

El Festival Internacional de Folklore vio la luz con Sarasua al frente de Haritz y con él como presidente llegaron también al Herriko An-tzokia espectáculos de danza protagonizados por Traspasos, Blanca Carrasco, Damián Muñoz y Josu Mujika. El tándem formado por Sarasua y Lurdes Odriozola está también en el origen de la escuela de danza de la escuela de música Inazio Bereziartua, vivero del que a día de hoy se nutre el grupo Haritz.

Cuidado por el detalle

La trayectoria de Sarasua incluye dos décadas como fliscorno de la Banda de Música y la participación en innumerables pasacalles con la charanga Mauxitxa, aunque en este caso tocando la trompeta. A ello se le suman los años que ejerció como secretario de Euskal Herriko Txistularien Elkartea, la asociación que aglutina a los txistularis del País Vasco, y los que compartió con Paco Iriondo en la Federación Vasca de Montaña, como recordaba ayer su hermano Jesús Mari. «La federación no tenía dinero para acceder a unas oficinas y Jose Inazio pensó que el local que la Banda Municipal de Txistularis tenía en Aita Agirre se podría aprovechar como sede de la Federación Vasca de Montaña, y allí estuvo trabajando como secretario con Pako durante varios años».

Tampoco falta la huella de Jose Inazio Sarasua en el fútbol local, primero como entrenador de las categorías inferiores y, posteriormente. como directivo del CD Elgoibar. En todos los sitios por los que pasó dejó huella por su capacidad de trabajo y por su tenacidad. Las personas que le conocieron lo definen como un hombre muy meticuloso y preocupado porque nada fallara en los eventos en los que participaba o en los proyectos en los que se embarcaba.

Juan Mari Iriondo es uno de los muchos elgoibartarras que conoció de primero mano lo que era trabajar con Sarasua. Además de ser amigos, les tocó compartir muchas horas en la preparación del Cross Muguerza. «Jose Inazio ocupó el puesto de Ángel Iriondo como locutor de la carrera en 1994 y se mantuvo como comentarista hasta 2001. Antes de cada edición del cross, me pedía todo tipo de datos sobre los corredores por si tenía que hacer uso de ellos durante la transmisión. Buscaba que todo fuera perfecto. Le decíamos que no hay que sacar un diez en todo lo que se hace, que con una nota de siete u ocho puede ser suficiente, pero a él no le bastaba. Decía que, una vez de hacer las cosas, hay que hacerlas bien, y esa es la filosofía que aplicó en todos los proyectos en los que participó: Banda Municipal de Txistularis, Haritz Euskal Dantzari Taldea...».

Todo ese trabajo en favor de la cultura y todos esos años de dedicación desinteresada han dejado un enorme poso que seguirá vigente en Elgoibar aunque Jose Inazio Sarasua ya no esté. Hoy, la localidad que le vio nacer y crecer le dirá adiós en un funeral que tendrá lugar en la parroquia de San Bartolomé de Kalegoen a las 19.00 horas.

Música. Sarasua, junto a la Banda Municipal de Txistularis en 2013.

Música. Sarasua, junto a la Banda Municipal de Txistularis en 2013.