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«Si el espectador no lo ve, no hay arte»

Cesc Gelabert, bailarín y coreógrafo

Egilea
N. Artundo
Komunikabidea
El Correo
Mota
Elkarrizketa
Data
2006/03/16

Con 55 años y casi cualquier galardón imaginable en la 'piel de toro', el barcelonés Cesc Gelabert es uno de los grandes referentes de la danza contemporánea. Su próximo proyecto se basará «en la ciencia, que hoy es casi una filosofía».



-Ha ganado dos años consecutivos el premio Max al mejor intérprete de danza. ¿Se ha vuelto usted imbatible?



-Habría que preguntárselo a los votantes. Yo lo que puedo decir es que cada vez disfruto más bailando porque con los años, tienes más madurez, más peso y puedes transmitir más. Pero para mí fue una sorpresa.



-Hace seis años, hizo doblete en estos galardones. ¿Ve ahora a su equipo, el Barça, con posibilidades?



-Hombre, ya sabe que yo soy socio del Barça de toda la vida y siempre tengo la ilusión. Claro que sí, le veo con doblete.



-Los premios, ¿pueden servir para que se apoye más a la danza contemporánea?



-En los treinta y pico años que llevo trabajando veo una evolución. Es lenta, pero la aprecio. Los teatros empiezan a estar llenos, entramos en las programaciones y el público sale muy contento. Volver a un lugar donte había ochenta personas y ahora encontrarte a mil anima bastante.



-¿En qué sentido hay que trabajar?



-Si haces un trabajo en equipo entre programadores, medios de comunicación, el público y los propios artistas, la cosa se va animando. Nos falta mucho, pero esto forma parte del problema general de la vida: es un mundo muy consumista, intentan vender cosas y la danza no se puede empaquetar.



-Entonces, el público ha cambiado. ¿Y las instituciones?



-Cuando yo empecé no había prácticamente ningún periódico en España que se ocupara de la danza. Ahora, muchos tienen incluso un crítico. A nivel institucional, la danza ni siquiera constaba en los nombres de departamentos, y ahora hay un área específica. Y en la Generalitat, con el tripartito, el presupuesto se ha triplicado. Veo pasos, avances. Muchas cosas tienen que mejorar y, cuando estoy con los políticos, ya les doy toda la caña que puedo.



-¿ Qué es lo principal?



-Animar al público para que venga a ver la danza. Es una actividad ancestral donde somos los especialistas en saber unir el cuerpo, el corazón y la mente.



-¿Cuánto tiene 'Glimpse' de radiografía?



-Es una obra bastante especial para mí. Es como una tesis sobre el acto de bailar. Se trata de qué es lo que cualifica a un movimiento y lo hace baile. Es como tener una visión interior, una ojeada de la mente de un bailarín. Es como una radiografía de la conciencia de un bailarín: va desde el cuerpo, los sentidos, las emociones hasta la conciencia.



-¿Cómo lo articula?



-Hay una pantalla en el fondo. Es un diálogo con ella, y me gusta hacerlo en espacios artísticos, para enfatizarlo. Las imágenes las ha hecho un videoartista, Charles Atlas, y hago un dúo con ellas. Las proyecciones sirven para que el espectador tenga más pistas para entrar en esta radiografía, en este 'Glimpse'.



-¿Bailar con las imágenes obliga igual que a un músico tocar con metrónomo?



-El resultado final es de una gran sencillez, pero las imágenes son una cosa muy sofisticada en este caso. Es un vídeo muy humano, un dúo apasionante. No resulta mecánico, sino lleno de sutilezas.



Distancia corta



-¿En qué sentido?



-De hecho, el vídeo no existe sin un espectador que lo ve. Entonces, estás ya en el mundo del arte: si el espectador no lo ve, no hay arte. Charles y yo nos hemos matado para que realmente sea un diálogo. Claro que si me tropiezo, me adelanto o atraso, el vídeo sigue y, en ese sentido, es implacable. Me somete a una presión y me obliga a una gran precisión.



-¿Siempre la hace en museos?



-Estrenamos en teatro, en el Lliure, pero con el público en el escenario. Necesita la distancia corta. Quiero condenar al espectador a mirar, a percibir, a notar el movimiento. Busco una comunicación lo más directa posible y abrir caminos, porque en un museo el espectador tal vez no vendría a una programación. Y quiero que se vea que la danza es una actividad normal, como tomar vinos.



LA ACTUACIÓN

Título: 'Glimpse'.

Baile y coreografía: Cesc Gelabert.

Imágenes: Charles Atlas.

Música: Carlos Miranda.

Escenario: Centro-museo Artium de Álava. Hoy, a las 20.00 horas.

Precio: 3 euros.

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