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«Para ser buen bailarín hay que tener bien puesta la cabeza»

Mikel Mirena Jauregi Con sólo 21 años, este bailarín portugalujo es uno de los integrantes del Ballet de la Ópera de Viena. Ayer actuó en su localidad natal.

Egilea
Patxi Arteta
Komunikabidea
Deia
Tokia
Portugalete
Mota
Elkarrizketa
Data
2004/04/04

¿Qué supuso poder demostrar su calidad ante sus paisanos?



Una enorme alegría e ilusión, ya que me vinieron muchos recuerdos a la cabeza. Como profesional, debutaba ante los míos, y compartí escenario con antiguas compañeras de la escuela de Pilar Agirregomezkorta. Recordé cómo, en aquella época, con apenas 14 años, era el único chico de todo el ballet.



Sin embargo, pronto emigró.



Se veía que para un chaval no había futuro profesional en Euskadi ni en el resto del Estado.



Siendo hombre, sus comienzos en el ballet serían duros.



Yo tenía muy claro lo que me gustaba y de hacerlo, independientemente de lo que dijera la gente. En el ámbito personal, me valió el apoyo total de mis aitas y mis amigos más cercanos, aunque es cierto que muchos compañeros de clase desconocían que iba a una academia de ballet. La sociedad no tenía, y actualmente en muchos sitios sigue sin tenerlo, muy asumido que un chico o una chica hagan cosas distintas a las ‘‘obligatorias’’ de su sexo. Yo ‘‘quemé’’ en Portugalete una etapa muy bonita, ya que mi profesora Pilar me hizo sacar al exterior lo que yo llevaba dentro. Luego, para perfeccionarme, he tenido que irme fuera desde muy joven, pero no podía perder la puerta abierta por donde entraba la luz de mi futuro.



¿Hay cantera de bailarines en Euskadi?



Sí, lo que no existe es cultura de la danza. Conozco a excelentes bailarines vascos que han tenido que emigrar. Quizás, el más renombrado sea Igor Yebra, pero hay muchos más. Sucede, al igual que en el Estado, que no existe una Escuela de Ballet Clásico de prestigio internacional. Parece que no se puede formar una compañía de nivel. Han existido intentos, pero han fracasado. Aquí, la cultura de la danza no está muy arraigada. Te suelen preguntar: “¿a qué te dedicas?”. Cuando contestas: “al baile”, te responden, “me refería a de qué trabajas”. No conciben que se pueda vivir de la danza.



¿Qué cualidades debe reunir un bailarín?



Yo no soy un portento de cualidades físicas, pero lo suplo con una férrea disciplina y trabajo. Vivo por y para el ballet. Siempre he confiado en mí. Otra cualidad es tener cabeza, ya que el aspecto psicológico es vital. Cuando tienes cualidades te “fichan” y te tienes que buscar la vida tu solo, y si la cabeza no está bien puesta las cosas suelen torcerse.

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