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«Mi fascinación por el flamenco me llevó a descubrir mi verdadero origen»

Maha Akhtar. Escritora, Periodista y Bailaora

Egilea
Mónica Bergós
Komunikabidea
El Correo
Tokia
Barcelona
Mota
Elkarrizketa
Data
2009/05/02
Maha Akhtar (Beirut, 1963) tiene una personalidad magnética. En tan sólo unos minutos de conversación, el interlocutor más osado queda atrapado por su hechizante belleza oriental, su efusiva manera de hablar, gesticular. Una espontaneidad que resulta, sorprendentemente, muy latina. Pero esto tiene truco, porque por sus venas no corre sólo sangre asiática. También tiene origen malagueño. Es la nieta de Anita Delgado, la bailaora de origen humilde que fascinó a la España de principios de siglo XX cuando contrajo matrimonio con un riquísimo maharajá de India y viajó a Oriente para vivir como una princesa entre suntuosos palacios, cacerías de tigres, harenes de 'Las Mil y una Noches' y voluptuosas bacanales.
Pero Akhtar no ha sabido quién era su abuela hasta hace sólo cinco años, cuando descubrió sus verdaderos orígenes. La noticia ha trastocado su vida. Para superar tremenda impresión se ha volcado a escribir un libro autobiográfico. En 'La nieta de la Maharaní' (editorial Roca) la autora relata, a través de tres generaciones, la historia de cuatro mujeres de vidas apasionantes: la de su abuela paterna, Anita Delgado; la de su madre, Zahra; la de su abuela materna, Laila; y finalmente la suya. Escrita con un ritmo trepidante, en esta cautivadora narración se entretejen secretos inconfesables, amores frustrados, existencias trágicas marcadas por la despiadada represión de la mujer en el mundo musulmán.
Maha Akhtar es escritora y periodista. Colabora con el periódico 'The Times' en India y la revista 'Departures' y durante 15 años fue mano derecha de Dan Rather, icono del periodismo estadounidense y presentador de CBS News. Como su abuela, también es bailaora profesional y ha compartido escenario con Manuela Carrasco, Rafael Amargo y Juan Polvillo.
-Le apasionaba el flamenco y España sin que hubiera una razón lógica para ello, y de repente descubre que es la nieta de una famosa bailaora malagueña. Vaya sorpresa. ¿no?
-Sí, enorme. Yo ya había empezado a bailar flamenco diez años antes de conocer mis verdaderos orígenes. Me encantaba España, aquí me sentía como en casa sin saber muy bien el porqué. Luego lo entendí todo. Mi amor por el flamenco lo llevaba en el ADN. De alguna manera, he cerrado un círculo que había empezado un siglo atrás, cuando mi abuela Anita Delgado viajó a India desde España.
-¿Mera casualidad o el destino?
-Ha habido demasiadas casualidades en mi vida, no puede ser que todo sea una simple coincidencia. Creo en el destino. Siento que la historia ya está escrita, que yo soy tan sólo un personaje dentro de ella.
-¿Qué se siente cuando uno, de repente, descubre que no es la persona que siempre ha creído ser?
-En un primer momento sentí mucha rabia, luego entendí la postura de mi madre. Se había quedado embarazada en un viaje a Londres, siendo muy joven, donde mantuvo un romance furtivo con Ajit Singh, el único hijo de Anita Delgado y el maharajá de Kapurthala. En los años sesenta ser madre soltera en el mundo musulmán era una tragedia. La casaron con un hombre al que nunca amó, mi padrastro, que nunca me aceptó como hija, y que me envió a un internado inglés con ocho años.
«Ahora lo entiendo todo»
-¿Qué precio tiene guardar un secreto de estas dimensiones?
-Un precio altísimo. Mi madre sufrió mucho, también las personas que lo compartían, como mi tía. Yo padecí lo indecible. No comprendía muchas de las cosas que me pasaban, el rechazo hacía mí del que yo creía mi padre, la tristeza de mi madre. Ahora lo entiendo todo.
-Su verdadero pasado lo descubrió por culpa de un mundano trámite burocrático.
-Sí, curiosamente gracias a mi fascinación por el flamenco descubrí mi origen. Para comprarme una casa en Sevilla necesitaba renovar mi pasaporte británico, y para ello hacía falta una partida de nacimiento. Pero en el hospital donde yo creía haber nacido en Australia, me dijeron que no había rastro de mi paso por allí. Tuve que viajar hasta Beirut para hablar con mi madre, aquejada de un cáncer terminal. Ella me confesó: 'Tú naciste en esta misma cama en la que yo voy a morir'.
-¿Consiguió renovarse el pasaporte?
-No lo conseguí. Pero por suerte sí que logré comprarme la casa en Sevilla. La adoro.
«Mi fascinación por el flamenco me llevó a descubrir mi verdadero origen»
Akhtar ha sido durante años la mano derecha de Dan Rather en la CBS. / V. GIMÉNEZ


 

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