Hemen zaude: Hasiera Hemeroteka «Me encantaría bailar en el Kursaal con mis compañeros del Nederlands Dans Theater»

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«Me encantaría bailar en el Kursaal con mis compañeros del Nederlands Dans Theater»

Urtzi Aranburu, bailarín

Egilea
Patricia Gállego
Komunikabidea
Diario Vasco
Mota
Elkarrizketa
Data
2005/04/27

Acaba de conocer el fallo del III Premio de la Danza que otorga la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa, uno de los más deseados por los bailarines vascos porque reconoce el arduo trabajo de estos profesionales. Su nombre, sobradamente conocido en el mundo de la danza a nivel internacional, por fin ha obtenido el lugar que se merece entre sus paisanos. Urtzi Aranburu, de 32 años, pronuncia cada palabra que dice con rotundidad pero con modestia, pese a haber actuado en los cinco continentes y ser miembro de la prestigiosa formación holandesa Nederlands Dans Teather.

-Toda una vida encima de los escenarios ¿Cómo ha recibido la noticia?

- Con enorme ilusión. Llevo 18 años fuera de casa, primero viviendo en Madrid y desde hace 14 años en La Haya -Holanda-. Sé que siempre se han acordado de mí, pero que se materialice con un premio es un recogimiento en toda regla de que tu trabajo es aceptado. Quizás como Urtzi Aranburu no soy muy conocido, pero al ser bailarín de la compañía de danza contemporáneo Nederlands Dans Theater (NDT) me da un título muy serio. Es una de las mejores compañías a nivel internacional, por no decir la mejor, y eso tiene un gran peso a nivel profesional.

- ¿Cómo un chico que comenzó en la academia Thalia del barrio donostiarra de Gros llega a codearse con los mejores coreógrafos del mundo?.

- A base de mucho trabajo y grandes dosis de suerte. La verdad es que me ha salido todo bastante rodado. Con catorce años, gracias a una beca, me marché a Madrid al estudio de Luís Fuente. Él me comento que sería muy positivo hacer una audición con la Compañía Nacional de Danza. Hice la prueba y la pasé. Pero Nacho Duato me dijo que era muy joven y que sería bueno probar con la compañía NDT, donde él estuvo. Casualmente, estaban de gira por Madrid y fui a tomar clases con ellos. Posteriormente tuve que ir a Holanda a hacer una audición y me cogieron para NDT juvenil, después de dos años pasé a la principal. Así que antes de pensar en qué compañía quería bailar, ya estaba bailando en ella.

- ¿Por qué piensa que Duato le recomendó la compañía Nederlands?

- Sé que para Nacho Duato su paso por NDT ha influido mucho en su carrera profesional y artística. Supongo que él veía que era una oportunidad muy buena para un chico que empieza.

- A pesar de la suerte, un bailarín ¿nace o se hace?

- Yo nací. Pero pienso que es un 50% de las dos cosas. Se nace porque tienes que sentir la música, estar dispuesto a sacrificar muchas cosas y tener unas determinadas cualidades físicas. Y se hace porque por muchas aptitudes físicas que tengas si no las trabajas, no sirven para nada.

- ¿Qué ha tenido que sacrificar Urtzi Aranburu?

- Estar lejos de la familia sobretodo, pero realmente no siento que haya tenido que hacer grandes sacrificios, como dice el refrán «sarna con gusto no pica». La danza es a lo que siempre he querido dedicarme en cuerpo y alma, pero esta pasión no me ha impedido divertirme con mis amigos.

- ¿Por qué se decantó por la danza contemporánea?

- Siempre he dicho que prefiero ser un bailarín contemporáneo mediocre a uno clásico mediocre. La técnica clásica es muy difícil, y, después de trabajar mucho y duro, puedes acabar viendo a una bailarina en fila 15. Me encanta el ballet clásico, pero bien hecho.

- Lucía Lacarra, San Martín, usted Parece que los bailarines vascos para triunfar profesionalmente deben de salir al extranjero.

- No sólo ocurre con los vascos, también ocurre lo mismo con otros bailarines de otros sitios de España. Nos vamos porque las buenas compañías y coreógrafos están en el extranjero. Además, existen más oportunidades fuera. Un bailarín en el extranjero se enriquece como persona y como artista.

- ¿Cómo poder trabajar con el prestigioso coreógrafo checo Jirí Kylián?

- Desde luego. Llevo casi diez años trabajando con Kylián y me ha aportado unas experiencias estupendas. Artísticamente supone trabajar con uno de los coreógrafos más importantes del mundo. Sabe muy bien lo que quiere y el trabajo de estudio con él es una gozada.

- Entre bambalinas, ¿qué es lo que no ve el público?

- No se ven las horas de ensayo, los dolores, las frustraciones. El público no sabe que hay muchos bailarines que bailan con dolor, tanto físico como emocional. Existen malos momentos como salir a bailar cuando se muere un ser cercano.

- ¿Cuáles son las compensaciones?

- A la larga muchas cosas, sobre todo la satisfacción de hacer bien tu trabajo y ver al público que disfruta con el espectáculo. Un público agradecido te puede poner la piel de gallina.

- Usted ya tiene 32 años, una edad para ir meditando en la retirada. ¿Cómo ve el futuro?

- Soy consiente que ya no me quede mucho tiempo, quizás un par de temporadas. Cuando todo va bien, cuesta más pensar en la retirada, pero cuando estás casando o tienes lesiones se ven las cosas de otra manera, no tienes ganas de seguir bailando a un nivel tan alto como exige la compañía principal NDT. De todas maneras, físicamente estoy bastante fuerte y emocionalmente también.

- Su compañía, además del grupo principal y el juvenil, en el que usted estuvo de joven, dispone de un grupo senior. ¿No se plantea dar el salto en un futuro?

- Si tu cuerpo aguanta hasta los 40 años y quieres seguir trabajando es una idea estupenda.

- ¿Entonces ?

- Me gustaría ser repetidor de danza, ayudar a otros bailarines a aprender las coreografías para un ballet.

- A pesar de haber llegado muy alto profesionalmente, todavía tendrá sueños sin cumplir. ¿Cuál?

- Bailar en el Kursaal con mis compañeros de la compañía NDT. Me da igual que no me conozcan a mí, no necesito ir firmando autógrafos por la calle, yo ya se quién soy, pero me parece una pena que no actuemos aquí. De todas maneras, no es un tema que me quite el sueño.

- Siempre que puede regresa a Donostia, ¿la echa de menos?

- Cómo no. Sigo pensando que es una de las ciudades más bonitos del mundo. Comparar Donostia con La Haya no resulta difícil. La Haya es bastante aburrida, no hay mucho ambiente por la calle a consecuencia del clima. La gente no sale, a las 17 horas se cierran las tiendas y la gente se marcha a casa, allí se reúnen y hacen fiestas. Cada vez que vuelvo a Donostia no deja de sorprenderme que a las 19 horas haya personas poteando, dando un paseo o que las tiendas estén abiertas.

- Cuando recoja el premio, ¿para quién serán las palabras de agradecimiento?

- Sobre todo a mí familia, que siempre me ha apoyado y nunca me ha puesto ninguna pega. Pero también a mi primera profesora de danza, Mentxu Medel, porque si estoy donde estoy, es porque ella me ha ayudado. Me enseño el ballet y me animó a ir a Madrid.

Un premio con lábel

Agradecer a las personas e instituciones que, con su labor, han demostrado un apoyo a la danza guipuzcoana y, por extensión, a las actividades de la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa, en sus veintitrés años de trayectoria, es el objetivo bajo el que nació el Premio de la Danza hace tres años.

En esta tercera edición del Premio de la Danza, la Asociación ha querido fijar su atención en el sacrificio y tesón de la carrera dancística del guipuzcoano Urtzi Aranburu, bailarín de la compañía holandesa Nederlands Dans Theater. A través de la figura de Aranburu pretenden, además de homenajear su dilatada y meritoria carrera, reconocer el esfuerzo y tesón de muchísimos bailarines vascos, que, día a día, luchan por hacerse un hueco en esta profesión, sobre todo en compañías y escenarios internacionales, habida cuenta de la situación de la danza en esta tierra.

En la primera edición de este premio, la Asociación decidió premiar al Ayuntamiento de Donostia, Tolosa, Irún y Lasarte-Oria por la cesión desinteresada de espacios para albergar espectáculos de danza y por su labor en la difusión de esta disciplina artística. En cuanto a la segunda edición, los homenajeados fueron la Diputación Foral de Gipuzkoa, por su apoyo económico y logístico, y Miguel Orbelzu, primer presidente de la Asociación. La entrega de estos premios, el viernes, es el final al extenso programa de actividades desarrolladas entorno a la danza a lo largo del mes de abril. Una fecha que la UNESCO instituyó en 1982 como el Día Internacional de la Danza, ya que se trata del día en el que nació el coreógrafo francés Jean-Georges Noverre (1727-1810), precursor del baile moderno.


LOS DATOS
Urtzi Aranburu: (San Sebastián, 1972) empezó sus estudios de ballet clásico a la edad de 9 años en la escuela de danza Thalia con Mentxu Medel. Más tarde comenzó sus estudios de danza contemporánea con Iñaki Landa y Luís Fuente. En 1991 entró a formar parte de Nederlands Dans Theater (NDT) júnior y en 1993 dio el salto a la compañía principal de NDT en la que lleva 14 años.

Trabajo: Ha trabajado con los mejores coreógrafos como Jirí kilyán, Nacho Duato, Mats EK, Saburo Teshikawara y ha actuado en los mejores teatros de Europa, Asía, Australia, Nueva Zelanda, África y América del Norte y Sur. En la temporada 2003-04 trabajó como asistente del coreógrafo Jorma Elo en una coreografía para NDT.

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