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«La danza siempre refleja tu actitud interna, la más secreta »

Myriam Szabo, bailarina

Egilea
Enrique Mingo
Komunikabidea
Diario Vasco
Mota
Elkarrizketa
Data
2004/01/31

¿En qué consiste el curso que imparte en la Escuela Sebastopol?



- Es un curso que denomino ZingarOriental porque tiene mucha técnica de danza oriental pero también tiene pasos de danza zingara rusa y unos gestos de flamenco. El trabajo es bastante variado, insisto mucho en el trabajo corporal y en la sincronizacion del cuerpo y de la mente, por lo que también haremos meditación con y sin movimiento.



- Eso suena más trascendental que un simple curso de danza.



- Bueno, estar al cien por cien, aquí y ahora, es esencial tanto para aprender como para bailar. Diría mas, ¿para vivir! El tema central del curso es encontrar la autenticidad, algo muy fuerte en el arte gitano de todo el mundo.



- La autenticidad... ¿cómo se encuentra eso?



- Hay que realizar el ejercicio de buscar el material emocional de nuestras vidas, de nuestro dolor y amor por la vida y encender un fuego interior que haga hervir la energía. Con estas músicas es muy fácil despertarse y bailar de verdad, con mucha generosidad. Esto es la llave del duende. Sin duende no hay arte.



- Y en el arte gitano, ese duende del que habla es fundamental ¿no?



- Absolutamente. El arte gitano se nutre principalmente de ese duende. Por lo tanto, además de aprender una coreografía base, tendremos que desarrollar un gran trabajo de improvisación.



- ¿En qué músicas se apoya?



- Esta danza se baila sobre una música muy alegre y bastante pícara que se llama 'Sex' de Goran Bregivic (músico gitano de los Balcanes). Desarrollamos un ejercicio travieso, divertido y muy sensual. Las mujeres se vuelven muy locas al bailar estas músicas.



- Habla de mujeres. ¿Acaso en sus cursos no entran los hombres?



- Bueno, me da pena reconocer que es más para mujeres. Aunque nunca he discriminado a los hombres, éstos casi nunca vienen. Pienso que es interesante para cualquier persona a la que le guste bailar puesto que tiene mucho material universal.



- ¿No ha pensado en profesionalizarlo más?



- Me gustaría que existiese un taller de nivel profesional pero creo que aún es temprano. De momento voy adaptando el cursillo a las personas participantes.



- ¿Es necesaria alguna condición física para realizarlo?



- Lo ideal es tener un cuerpo preparado. Siempre resulta más fácil para quienes tengan nociones de danza oriental. Pero voy a enseñar técnicas de trabajo cotidiano que puedan seguir practicando por su propia iniciativa después.



- Y ¿dónde dejó la danza clásica?



- La fui abandonando por dos motivos principalmente: porque no respeta mucho la necesidad de armonía del cuerpo, incluso puede ser dañina si paralelamente no se practica algo que compense las deformaciones violentas que uno opera en su cuerpo para aguantar la competición.



- ¿Y el otro?



- El otro es que yo buscaba un camino de vida. El mundo profesional de la danza es muy duro, muy competitivo. Preferí buscar mi camino en la danza sola.



- ¿Camino que lleva hacia Oriente?



- Bueno, empecé a descubrir que para transmitir mejor mis conocimientos el elemento espiritual era muy importante. La danza se basa en la postura del cuerpo, que quieras o no , refleja tu actitud interna, la más secreta. Al tomar contacto genuino con la sensación de tu propio cuerpo uno puede invadir el espacio que le rodea con su emision energética.



- Complicado para una mente occidental y materialista...



- Es complicado hablar de esto pero muy sencillo de percibir: cuando un artista de repente irradia mucho duende, podemos sentir algo en el aire. Es un sentimiento intenso que va más alla de la voz del cantante, del cuerpo de la bailarina o de los colores del cuadro. Yo creo que todos los humanos tenemos este potencial. Creo que todos pueden bailar auténtico.



- Pero los complejos, los miedos en el ser humano...



- Es cierto, existen, pero no hace falta más que tener el coraje de ser auténtico y de ser generoso. De abandonar sus temores y también de dejar de preocuparse por la apariencia. Cuando un niño pequeño se pone a bailar, siempre es bonito de ver, ¿Por qué? Hay que pensar en esto y apreciar su propia suerte de disfrutar de un precioso cuerpo humano.



- Resultará difícil enseñar esto.



- Para llegar a estos objetivos, utilizo, discretamente, algunos conocimientos que me transmitieron maestros del budismo tibetano, otros de yoga, de xi gong y de artes marciales.



BIOGRAFÍA

Nació en París en 1961.



Con tres años comenzó a estudiar baile en EE UU y con nueve era solista en un ballet ruso.



Especialista en danzas orientales.



Imparte cursos por media Europa.

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