Hemen zaude: Hasiera Hemeroteka «El carnaval busca controlar la plaga, el mal»

Dokumentuaren akzioak

«El carnaval busca controlar la plaga, el mal»

Para este estudioso, el carnaval tradicional es un conjuro contra los insectos. Juan Antonio Urbeltz Folclorista

Egilea
Felix Ibargutxi
Komunikabidea
Diario Vasco
Tokia
Donostia
Mota
Albistea
Data
2010/02/03
- Su tesis es que el carnaval es un conjuro contra los insectos que comen las cosechas y asedian al campesino.
- En los últimos 100-120 años, a raíz del libro de James George Frazer 'La rama dorada', se interpretaba el carnaval en clave de rito de fecundidad. Pero para ningún campesino existe la idea de fertilidad, porque la fertilidad no es una ley de la naturaleza. Para el campesino lo que existe en la naturaleza es el mal, la plaga, la enfermedead, y cuando ese mal se controla el bien viene por sí solo.
- Y entonces, el campesino en el carnaval hace una especie de teatro sobre las fuerzas del mal.
- Trata de controlar el mal. Los participantes del carnaval campesino vasco recolectan un dinero. Ese dinero va a parar a los muchachos disfrazados de mosquito, de langosta, y de esa manera se les dice: «Ya os hemos pagado, luego en primavera no volváis por aquí». Nuestro carnaval tradicional no refleja la idea de carnaval como tiempo de abandonar la carne; en realidad es una visión agrícola, horticultora, en torno al mes de febrero.
- En euskera existen estas palabras para designar el carnaval: 'inauteri' o 'ihauteri' y 'aratuste'. Por lo tanto, 'aratuste' no es 'haragi uztea'.
- Las dos palabras responden a la idea de «tiempo de poda», que es lo que es febrero. 'Iñausi' significa podar, en euskera. En 'aratuste', la relación con la poda está en palabras como 'araztasun' (pureza), 'araztu (limpiar, purificar) y 'araztui' (plantación de árboles podados). ¿Y por qué se podan los árboles y las plantas? Porque están larvados de insectos. Y aquí viene la gran coincidencia en euskera: insecto y máscara o disfraz se dicen en euskera con la misma palabra: 'mozorro' o 'zomorro'.
- ¿Cuándo descubrió que todos los ritos del carnaval eran un conjuro contra los insectos?
- Hace unos quince años, al leer un libro sobre las ciudades europeas en la Edad Media, de Henri Pirenne. Allí describió cómo los holandeses empezaron a desecar los «mooren» del río Elba. Y me dije: ¿qué es esto? Ya sabía que el holandés tiene conexiones con la lengua inglesa, así que me fui al Diccionario Oxford y vi que 'moorland' es la tierra inundada, la ciénaga, en la que vive el mosquito. Es decir, los estuarios de todos los ríos de Europa.
- O sea que el mosquito ha sido un animal muy importante para el hombre.
- Conocemos al mosquito desde que tenemos dos pies. El hombre primitivo cazaba en las zonas donde abrevaban los ciervos y animales similares. Y allí no hay más que mosquitos. Son un animal doméstico y salvaje a la vez. Vive individualmente y en grupo. Tiene una carga erótica increíble, porque es el que sorprende a la bella en el sueño.
- También tiene la teoría de que la 'ezpata dantza' tiene que ver con los insectos.
- No es una danza de guerra, sino relacionada con el tábano. En muchas danzas hay referencias a las plagas. Los bailes con escudos son medicinales, contra la malaria. Fíjate en la danza del Corpus, en Oñati: de víspera se recogen juncos (una planta de los sistemas fluviales) para echar al suelo. Y por encima de ese elemento relacionado con el mosquito pasa Cristo en forma de sol invicto y bailan unos dantzaris con pequeñas espadas; son el símbolo del tábano.
«El carnaval busca controlar la plaga, el mal»

Urbeltz, con una máscara de Guinea Papúa. :: MIKEL FRAILE

Dokumentuaren akzioak