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«Antiguamente el tocado era el carnet de identidad de las mujeres»

Ramón García, Director del curso «Peinados y tocados tradicionales»

Komunikabidea
Gara
Mota
Elkarrizketa
Data
2004/11/01

Ortzadar Euskal Folklore Taldea ha organizado un curso de tres días llamado “Peinados y tocados tradicionales” dentro de las jornadas “Cursos Monográficos de Cultura tradicional”. El director del curso es Ramón García, director del grupo Iraultza de Errenteria e investigador de la indumentaria tradicional.



­¿Cuál es la finalidad de este curso sobre peinados y tocados tradicionales?



Todo esto surgió porque los grupos de danza, en general, llevan los trajes correctamente, pero lo de los tocados y peinados es otro tema. Cada uno lleva las cosas como quiere, aunque sea algo muy importante. Puedes llevar bien un traje, pero luego estropearlo con el tocado o el peinado mal hecho o mal colocado.



­¿Cómo ha organizado los tres días de clase?



He organizado los días de manera que nos dé tiempo un poco para todo. Durante el primer día, el 16 de octubre, dimos una clase teórica: la historia y evolución de los distintos tocados peinados a través de los siglos en Euskal Herria. El 30 de octubre, y el 6 de noviembre serán las próximas citas y primaré el aspecto práctico. Haremos tocados y peinados, dejando clara la colocación de distintos tipos de pañuelo, eligiendo los tocados y realizando distintos peinados.



­¿Tienen los tocados y peinados de hoy en día el mismo significado de antaño?



Por supuesto que no, antiguamente por medio del tocado o el peinado podíamos saber mucho, si la mujer que lo llevaba era casada, soltera, viuda, si tenía un hijo y si tenía relaciones fuera del matrimonio, por ejemplo. Antiguamente era un poco el carnet de identidad de la mujer.



­¿Sólo de la mujer?



De la mujer más que nada porque pasaba como ahora, que a la mujer no se le permite ser “ligera”, pero sí al hombre, por lo que no tiene que airearlo a los cuatro vientos. Antiguamente era igual, en el siglo XVIII ya se marcaba a la mujer con los tocados, pero no al hombre.



­¿Se podía distinguir a una mujer casada de una soltera?



A mediados del siglo XVIII la mujer que era madre soltera iba con un pañuelo blanco en la cabeza y con una raya verde y otra negra. La negra era el pecado y la verde la esperanza. Ya a principios del siglo XX, alrededor de 1900 o 1910, el tocado se reduce a lo que es un pañuelo, y sigue reflejando el estado civil de las mujeres dependiendo del color. Por ejemplo, la que llevaba un pañuelo blanco era casada, San Agustín lo dijo: “Toda mujer habiendo cometido pecado ha de ponerse un lienzo blanco”. La soltera, o bien iba con la cabeza al descubierto o con un pañuelo estampado a rayas, a cuadros o con flores. La viuda llevaba un pañuelo negro.



­¿Tiene la misma importancia ponerse bien un traje que un tocado o peinado?



En realidad sí, lo que pasa es que en volumen es mucho más pequeño un pañuelo que todo un traje. Quizá sea por esto que se le da poca importancia. La función del traje era la de cubrir el cuerpo. Pero el tocado era como la matrícula.



­¿Cuál ha sido la respuesta de los alumnos?



Son unos 20 alumnos que antes de la clase pensaban que este tema no tenía ninguna importancia. Al salir de clase me dijeron que les había parecido muy interesante. -

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