Demonios, danzas andinas y trajes típicos de los iruindarras que nacieron en otra parte. (Idoia ZABALETA | FOKU)
Iruñea ha vuelto a organizar por octava vez la Mazedonia, también conocida como la Kalejira de las Culturas, con el objetivo de celebrar la multiculturalidad presente en la ciudad, sobre todo durante las fiestas de sanfermines. Este año la marcha ha coincidido por primera vez con el Día de la Diversidad y ha contado con la presencia de decenas de grupos culturales de diferentes países y zonas.
De este modo, poco antes de las 17:30, cientos de personas se han reunido en la intersección de la calle Mayor y San Lorenzo. Pese a que sobre esa hora el termómetro marcaba los 40 º C al sol, una multitud esperaba apoyada sobre las paredes de las calles por las que pasaría la kalejira, para ver en primera fila el espectáculo y, a su vez, refugiarse del sol bajo la estrecha sombra de los edificios.
Cuando los 34 grupos se han colocado detrás de la pancarta para comenzar el desfile, la música, los tambores y los silbatos han sonado con intensidad. Esto ha sido suficiente para animar a los participantes, que han avanzado por la calle Mayor bailando al ritmo de las canciones. Al atravesar la calle de una punta a la otra, la kalejira ha pasado por San Saturnino para cruzar la Plaza Consistorial, hacia Mercaderes, y subir por Chapitela hasta adentrarse en la Plaza del Castillo.
A lo largo del recorrido podía escucharse entre el público a iruindarras y visitantes de todas las edades y partes del mundo comentar el desfile en diferentes idiomas y acentos, destacando los detalles que más captaban su atención. «Es impresionante, sobre todo su ropa», le decía un turista estadounidense a su amigo. «Mira su vestido, mamá, es muy bonito», opinaba una niña mientras tiraba de su madre y señalaba a una de las bailarinas.
Volantes, máscaras y lentejuelas
Está claro que la vestimenta ha sido uno de los aspectos que más ha impresionado al público, en especial los vestidos, las faldas y las máscaras. Varias bailarinas de Colombia hacían volar sus coloridos vestidos de volantes y otras de Ecuador hacían lo mismo con sus llamativas faldas plisadas mientras sus compañeros enmascarados se acercaban a saludar a los niños presentes entre los espectadores. Los trajes de algunos bailarines y bailarinas bolivianas también han causado sensación; repletos de lentejuelas de colores, relucían reflejando cada rayo de luz que impactaba sobre ellos.
En el evento han participado grupos culturales de países como Gambia, Sahara, Ucrania, Perú, Colombia, Chile, Ecuador y Bolivia, entre otros. A estos se les han sumado varios grupos autóctonos de jotas, dantzaris y gaiteros, representando la cultura local de Nafarroa. La mezcla de todas estas culturas ha deparado un grupo de unas mil personas, que se han reunido en la Plaza del Castillo para ver finalizar la kalejira.
Una vez en la plaza, el grupo de Duguna Iruñeko Dantzariak se ha unido a la celebración y ha bailado una sokadantza con todos los participantes del desfile. Después se han repartido a los asistentes raciones de macedonia para recuperar fuerzas tras la kalejira.