«Es un día muy especial que vivimos mucho y que es muy emocionante»

Aunque los escopeteros acaparen todas las miradas, el día de San Juan que se celebra este miércoles cuenta con otras tradiciones igualmente emocionantes para los tolosarras en el día grande de sus fiestas patronales. Diana, oficios o procesión son algunas otras citas convertidas en ritos por su gran simbolismo y por la enorme devoción que generan entre los tolosarras, al igual que lo son los bordondantzaris, otros de los grandes protagonistas de la jornada.
Los bordondantzaris del grupo local de danza Udaberri conforman otra de las imágenes icónicas de los festejos, con su atuendo blanco y rojo de la cabeza a los pies y sus polainas con cascabeles. Acompañan a la procesión por la mañana, al son del Zortziko de San Juan, y a la corporación municipal en su desfile de la tarde. Es entonces cuando interpretan la Bordon dantza, el característico baile que les da nombre, antes de finalizar la jornada en Zumardi Handia con el Aurresku.
Los bordondantzaris están dirigidos por un capitán que suele ir rotando cada año. Es habitual, además, que haya un capitán por la mañana y otro por la tarde. En esta ocasión, el honor de liderar al grupo en los actos matutinos ha sido para Julen Uranga, quien «nervioso pero con ganas» ha encabezado el grupo tras la Misa Mayor. Natural de Berastegi, comenzó a vivir con pasión las fiestas tolosarras a partir de 2008, cuando ingresó en el grupo Udaberri. «Fue entonces cuando empecé a conocer los sanjuanes por dentro, y para mí son muy especiales», explica. Sobre el día de San Juan, Uranga revela que es «el día más esperado del año»; y en cuanto a su momento favorito de la jornada, lo tiene claro: «La primera Bordon Dantza por la tarde en la Plaza Santa María».
Una Bordon Dantza dirigida este año por Miren Nazabal, capitana vespertina. «Es un día muy especial que vivimos mucho y que es muy emocionante», revela. Este año, debido al calor extremo, los dantzaris han visto reducida su participación por la tarde, bailando solo en la Plaza Santa María tras las segundas vísperas y completas y posteriormente en Zumardi Handia para cerrar la jornada, sin acudir como es tradicional a Arramele y al Triángulo. «Este año es diferente, pero creo que hemos sabido adaptarnos y para nosotros es un día muy bonito igualmente», valora Nazabal, quien en 2022 se convirtió en la primera capitana mujer de los bordondantzaris y este año ha debutado dirigiendo al grupo por la tarde.

La Bordon dantza conmemora, según algunas fuentes, la victoria de los guipuzcoanos sobre los navarros en la Batalla de Beotibar de 1321. Cuentan que, tras la citada contienda, los vencedores volvieron bailando festejando el triunfo enlazados con las armas que arrebataron a sus oponentes, y de ahí el origen de una danza que se realiza con bordones, que son lanzas con punta de hierro. El singular baile tolosarra es una variante de la Ezpata Dantza habitual en otros muchos puntos de Gipuzkoa.
Las mujeres participaron por primera vez en la Bordon dantza en el año 2013. Desde entonces, año a año se han ido dando pasos en pos de la paridad, existiendo actualmente una nutrida presencia femenina entre los bordondantzaris. Además, hoy en día ya no existe distinción de género en cuanto a su vestimenta, vistiendo hombres y mujeres dantzaris un uniforme igualitario.