¿Qué balance hace de estos años de trabajo en Estados Unidos?

He ido a donde me ha llevado el viento. Al final me he construido una carrera fuera que ha sido más de lo que yo me esperaba, la verdad. He tenido muchos altibajos, como nos pasa a todos, pero sí he tenido momentos muy, muy buenos, y otros que me han hecho aprender otras cosas, que me han hecho crecer también como persona. Me llevo, sobre todo, el haber conocido cómo funciona una compañía en todos los aspectos. Igual, cuando eres más joven, piensas que hay una cosa que es lo único, que es lo importante, que es una forma de trabajar, y luego te das cuenta de que en el mundo profesional hay muchísimos factores que son igual de importantes. El trabajar con un equipo bueno supone tener personas, coreógrafos y gente que te saca cosas de ti. En ese sentido, hay gente que te hace crecer y hay gente que igual no.

Que pone palos en las ruedas...

Sí. Este es un mundo muy subjetivo. Las personalidades juegan un papel muy importante en lo que es la carrera del bailarín

Ahora la idea es volver a Europa.

Sí. Estoy en un periodo de buscar lo que me puede funcionar mejor. Algo que he aprendido es que más allá del lugar en el que estés, lo importante es encontrar personas con las que realmente estés a gusto trabajando y que realmente te hagan crecer más que estancarte. Lo que estoy buscando es algo que me ayude a seguir creciendo personalmente y que tenga más sentido con cómo estoy como bailarín ahora.

Beñat Andueza

Beñat Andueza Jorge Muñoz

Estos días, eso sí, ha vuelto a casa...

Sí, lo cual es muy gracioso porque parece que hay cosas que no cambian nunca, pero cada vez que vengo me doy cuenta de que la ciudad ha cambiado. O igual el que he cambiado he sido yo. Regresar es poder estar con la familia, sobre todo. 

Aunque no para porque está aprovechando para regresar el Conservatorio José Uruñuela y seguir trabajando.

Eso también me hace gracia porque, evidentemente, no es volver a ser el que era cuando estudiaba aquí, pero es verdad que el conservatorio está más o menos igual.

En realidad, un bailarín nunca deja de estudiar aunque sea profesional, ¿verdad?

Eso es. En el conservatorio acabas un periodo y dices: bueno, pues ya está, se supone que ya he acabado de estudiar. Pero no es verdad. Tienes que seguir aprendiendo y hay veces que es importante buscar ser estudiante de nuevo. Siempre es importante intentar aprender de todo.

Para empezar, le diría que esto no es fácil. Aquí tienen suerte de estar. Las clases son buenas y si exprimes todo lo que puedas cada formación, te va a venir muy bien. Yo, a lo largo de los años, he tenido clases muy malas impartidas por gente con mucho nombre. O que en papel parece que te van a dar todo. Cuando eso me ha sucedido, me he acordado de las clases que tuve en el José Uruñuela cuando era niño y me he dado cuenta de que aquí sí tuve buenas formaciones. Eso pasa y es curioso. Más allá de eso, es verdad que es difícil cuando eres joven porque no sabes tampoco quién eres, qué es lo que necesitas y qué es lo que buscas. Por eso les diría que es importante que busquen algo que tenga sentido con su personalidad, con su forma de hacer las cosas. No le vas a gustar a todo el mundo. Pero tú también tienes que tomar decisiones que te beneficien a ti. Hay que saber decir que no a determinadas cosas y hay que saber buscar tu camino. Lo que pasa es que eso también hay que aprenderlo y te viene después.

Lo que cuesta ver en el Uruñuela son chicos haciendo el camino que usted ha realizado. ¿Qué se les puede decir para que se animen?

Cuando salí de aquí, lo que estaba buscando era poder trabajar con más chicos porque en el conservatorio estaba rodeado de chicas. No lo digo por nada, pero es verdad que hay un trabajo que es más específico de los chicos. Al final, sobre todo en la danza clásica, lo que un chico necesita a hacer y lo que una chica necesita hacer está más definido, así como las cosas en las que tenemos que trabajar más. Pero hay un sitio muy amplio para ser chico en este arte. Y es algo que se desconoce porque no hay un formato profesional que se compare con otra carrera diferente. Lo que sí me llama la atención es cuando se dice que hacer camino en la danza es más fácil para un chico. Como somos menos... Eso se dice mucho, pero no es verdad.