El día grande de las cuadrillas ha arrancado esta mañana mucho antes de que el reloj marcara las nueve de la mañana y las dianas empezaran a sonar. Desde las 8.30 horas, el ambiente festivo ya se respiraba en los bares del centro de Vitoria-Gasteiz, donde blusas y neskas apuraban los últimos cafés para combatir el cansancio acumulado tras los excesos de la noche de ayer, que, tras el tradicional txupinazo y la bajada de Celedón, se ha hecho larga. Pero todos, sin excepción, compartían las mismas ganas de vivir una de las jornadas más especiales de las fiestas de La Blanca.

Poco antes de la hora oficial del inicio de la tradicional ofrenda floral a la Virgen Blanca, la cuadrilla Akelarre se ha adelantado al resto para cumplir con el ritual que cada 5 de agosto reúne a las cuadrillas gasteiztarras frente a la patrona de la ciudad. Tras ellos, ha comenzado el incesante desfile de blusas y neskas, que han accedido una a una a la abarrotada balconada de San Miguel para interpretar el aurresku de honor y depositar un ramo de flores en la imagen de la Virgen Blanca.

Pero la jornada festiva había comenzado incluso antes de que las cuadrillas tomaran la balconada de San Miguel. A primera hora de la mañana, miles de personas han participado en la tradicional Procesión del Rosario de la Aurora, que ha vuelto a recorrer el Casco Medieval con salida y llegada en la plaza de la Virgen Blanca. Tras la procesión se ha celebrado la Misa de la Aurora, uno de los actos religiosos más arraigados de las fiestas, antes de dar paso a una intensa mañana en honor a la patrona.

En imágenes: Blusas y neskas rinden homenaje a la Virgen Blanca

En imágenes: Blusas y neskas rinden homenaje a la Virgen Blanca Pilar Barco

A las nueve de la mañana, mientras las primeras cuadrillas iniciaban la ofrenda floral, las dianas han vuelto a despertar la ciudad. La Banda Municipal de Música, la Banda Municipal de Txistularis, la Banda de Txistularis de la Diputación Foral de Álava, junto a fanfarres y gaiteros, han puesto la banda sonora al día grande de La Blanca, llenando de música las calles del centro y acompañando el ambiente festivo que ya se respiraba desde primera hora de la mañana.

Mientras tanto, en la balconada, Karraxi, Los Desiguales, Siberiarrak, Basatiak, Kaletarrak o Galtzagorri han sido las primeras cuadrillas en cumplir con la tradición. Mientras unos bailaban frente a la patrona, otros esperaban su turno en la plaza y alrededores, donde las txarangas animaban el ambiente con versiones de canciones actuales y clásicos como los de ABBA. Para esa hora, algunos, los menos, ya habían cambiado la taza de café por el primer katxi de cerveza o de kalimotxo.

Entre quienes han protagonizado el aurresku de honor ha estado Josu, blusa y dantzari de Basatiak, que lleva cerca de dos décadas interpretando el baile: “Prácticamente desde que entré en la cuadrilla he estado bailando el aurresku. Ya van a ser 20 años”. Para él, este momento ocupa un lugar privilegiado entre todos los que vive a lo largo del año como dantzari. “Bailo muchísimos aurreskus durante el año y este es de los más especiales que recuerdo. Lo tengo marcado en la agenda en rojo y lo clasificaría como el más importante o uno de los más importantes que bailo durante el año”, aseguraba.

Con el aurresku y la ofrenda floral cumplidos, las cuadrillas han continuado durante la jornada de hoy con un programa repleto de actividades, música y encuentros, ya que son uno de los grandes motores del ambiente festivo de unas calles entregadas, un año más, al día de los blusas y neskas.

En imágenes: Blusas y neskas rinden homenaje a la Virgen Blanca

En imágenes: Blusas y neskas rinden homenaje a la Virgen Blanca Pilar Barco

Mucho más que fiesta

Lejos de la imagen de que las cuadrillas se limitan a salir de fiesta durante La Blanca, blusas y neskas reivindican el trabajo que realizan durante todo el año y el papel que desempeñan para dinamizar las fiestas y hacerlas llegar a toda la ciudadanía.

Más allá del baile, Josu reivindicaba el significado de pertenecer a una cuadrilla. “Ser blusa es ser parte de Gasteiz, ser parte de las fiestas, animar las calles y que la gente se lo pase tan bien o mejor que nosotros”, aseguraba. Un sentimiento que, confesaba, comienza prácticamente al terminar unas fiestas. “Desde el 10 de agosto del año pasado estamos contandolos días para arrancar con este nuevo año”.

En imágenes: Siberiarrak visita la residencia Albertia Campos 15

En imágenes: Siberiarrak visita la residencia Albertia Campos Pilar Barco

Ese mismo sentimiento comparte Maialen, neska y dantzari de Kaletarrak. El de esta mañana ha sido su segundo aurresku de honor y el cuarto año de vida de una cuadrilla todavía joven como la de Kaletarrak. “Al final es algo emocionante. Es vivir las fiestas de otra manera, en cuadrilla, en grupo y haciendo diferentes actividades también para la gente de la ciudad y para que los txikis lo disfruten”, destacaba tras realizar el aurresku. Para el programa de hoy, las cuadrillas han preparado numerosas actividades más allá de la música y el primer paseíllo de las fiestas, que se prolongarán hasta la despedida de las fiestas con la subida de Celedón.

Entre ellas, la visita de las cuadrillas Siberiarrak y Okerrak a residencias de personas mayores esta mañana, una cita que acerca el ambiente festivo a quienes no pueden disfrutarlo en las calles, además de otras iniciativas dirigidas a todos los públicos, como las ya tradicionales disco móviles que organizarán cuadrillas como Batasuna, Los Bainas, Jatorrak o Los Alegríos esta tarde en diferentes puntos de la ciudad y que reunirán a fiesteros de todas las edades.